El Ejército de Irán sacudió los mercados globales al anunciar la noche de este miércoles —madrugada del jueves en Medio Oriente— el cierre total del estrecho de Ormuz a todo tipo de embarcaciones. La medida, que advierte con disparar a cualquier nave que intente cruzar este paso crítico para el suministro mundial de petróleo, ocurre tras una nueva oleada de ataques lanzados por Estados Unidos como respuesta al derribo de un helicóptero estadounidense el pasado lunes.
El Cuartel General Central Jatam al Anbiya, a través de la agencia Tasnim, fue enfático: el estrecho ha sido bloqueado para buques comerciales y militares, calificando a cualquier intruso como un «objetivo». En paralelo, la Guardia Revolucionaria informó que ya han disparado contra al menos dos embarcaciones que habrían intentado atravesar el punto marítimo en disputa.
La versión del Pentágono ante el bloqueo
Lejos de confirmar el cierre, el Comando Central de EE.UU. (Centcom) desmintió categóricamente las advertencias iraníes. A través de un comunicado oficial, el organismo aseguró que los buques comerciales siguen transitando con normalidad tanto hacia el interior como hacia el exterior del estrecho. Además, desde su cuenta de X, el Centcom aclaró:
Fuentes mediáticas iraníes afirman que Irán ha atacado un buque de guerra estadounidense en el estrecho de Ormuz. FALSO.
Este choque de declaraciones se da en medio de una escalada militar creciente. El presidente Donald Trump y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, han amenazado con intensificar los bombardeos. Trump, quien reprochó a Teherán por el derribo del helicóptero, señaló que ambas naciones estaban cerca de alcanzar un acuerdo antes de que la situación se desestabilizara, impidiendo así el cierre de un conflicto iniciado formalmente el 28 de febrero por EE.UU. e Israel.
Operaciones secretas y crudo en el mercado
El mandatario estadounidense también hizo referencia a una maniobra estratégica previa. Según Trump, un operativo «secreto» activado en mayo habría permitido liberar al mercado cerca de 100 millones de barriles de petróleo que permanecían bloqueados en el golfo Pérsico a causa de las tensiones en Ormuz. Aunque el republicano no entregó detalles técnicos sobre cómo aseguró dicho flujo, enfatizó que la responsabilidad del bloqueo actual recae directamente en la negativa iraní a cerrar un acuerdo de paz.
La incertidumbre persiste mientras Irán sostiene que el estrecho está inhabilitado y Estados Unidos mantiene su postura operativa. ¿Estamos ante un bloqueo efectivo o una guerra de desinformación? La estabilidad del comercio de crudo depende ahora de si los buques comerciales deciden mantener sus rutas o ceder ante las amenazas de la Guardia Revolucionaria.