Antecedentes de la Operación Tokio han dejado al descubierto el peligroso nivel de extorsión que ejerce el Tren de Aragua en Chile. Un productor de eventos relató a las autoridades cómo la organización criminal amenazó con lanzar una granada en el Teatro Caupolicán durante el “Súper concierto salsero” realizado en agosto de 2024.
La amenaza contra el artista internacional
El conflicto comenzó el 1 de agosto de 2024, cuando el salsero dominicano Michel El Buenón llegó a Chile. Ese mismo día, a las 22:00 horas, su esposa recibió un mensaje intimidatorio a través de WhatsApp. El remitente le exigía el pago de 16.000 dólares mediante la plataforma de criptomonedas Binance USDT, bajo la excusa de una supuesta deuda pendiente por estafa.
“Para no hacerle perder el tiempo, queremos que nos realice una transferencia por un monto de 16.000 dólares pagados a través de Binance USDT. En caso de no querer realizar el pago, le informamos que no podrá presentarse al concierto de mañana, ya que dificultaremos su presentación”
El fiscal Héctor Barros confirmó los hechos ante radio Duna, señalando que el líder de la banda, identificado como Jefrey Jesús Miranda Pinto —conocido como “Yefri”—, fue directo en su advertencia: “Usted tiene que pagarme 16 mil dólares por actuar en Chile. De lo contrario, le vamos a tirar granadas”.
El nexo con la Operación Tokio
El productor del evento, quien declaró ante la PDI el 27 de mayo de 2025, explicó que todo se originó al contratar a Joel Díaz (conocido como Joel Lermitage) para gestionar la convocatoria del show. Joel Díaz, quien está en prisión preventiva y era pareja de la exejecutiva de BancoEstado Rossana Blanco, fue el nexo involuntario con la banda criminal.
“Al realizar una videollamada a través de WhatsApp con Joel (un día después), él incluyó sin mi autorización a la llamada a ‘Yefri’. A ‘Yefri’ no lo conocía personalmente. Sin embargo, su nombre lo había escuchado en el rubro, siendo conocido como una persona que cobra dinero en nombre del Tren de Aragua en Chile”, testificó el productor afectado.
A pesar de la gravedad de la situación, el artista decidió no ceder ante la extorsión. El productor, tras haber cubierto los costos del cantante, optó junto al músico por denunciar formalmente los hechos ante las policías. Actualmente, los antecedentes forman parte del expediente de la Operación Tokio, mientras la justicia busca determinar hasta dónde alcanza el control de estas bandas en la industria de eventos en Santiago.