Una nueva polémica rodea a Kanye West, ahora conocido artísticamente como Ye. La modelo Jennifer An, exconcursante del programa America’s Next Top Model, ha presentado una demanda civil contra el rapero acusándolo de un episodio de agresión ocurrido en 2010 durante la filmación de un videoclip en el Hotel Chelsea de Nueva York.
El relato del aterrador momento en el set
Según detalló Jennifer An en el podcast Fame Under Fire de la BBC, el incidente tuvo lugar durante la grabación de la canción In For The Kill de La Roux. La modelo, que tenía 24 años en ese momento, asegura que fue seleccionada para una escena junto al músico sin haber sido advertida previamente sobre la naturaleza de la misma. Al llegar al set, el rapero tomó control absoluto de la situación.
La demandante narra que, tras varios intentos fallidos por parte de West para recitar sus líneas, fue obligada a sentarse en una silla mientras el artista se posicionaba detrás de ella.
De repente, extendió una mano y empezó a estrangularme, y no estoy segura de lo que está pasando. Y entonces, sacó la otra mano y empezó a estrangularme con ambas, y luego empezó a embarrarme el maquillaje por toda la cara y a meterme las manos en la boca.
An describe que el músico simuló actos de sexo oral y mantuvo una actitud intimidante mientras los presentes observaban sin intervenir. Según su testimonio, al finalizar el acto, West habría exclamado: “Esto es arte, yo soy Picasso”. Poco después, el rapero abandonó el lugar.
Pruebas y la respuesta de La Roux
Aunque el videoclip oficial no incluyó las imágenes, Jennifer An contactó años después a Elly Jackson, vocalista de La Roux, para confirmar si ella recordaba lo ocurrido. Según los mensajes presentados ante el tribunal, Jackson respondió: “Jamás podré olvidarlo, fue horrible”. La cantante añadió que West sabía perfectamente lo que hacía y que creía que era “gracioso”.
La defensa de Kanye West
La defensa legal del rapero no ha negado que el encuentro se produjera, pero ha desestimado las acusaciones calificándolas como una “intensa y provocadora representación teatral”. Sus abogados sostienen que la escena estaba inspirada en la película American Psycho y que, por tanto, se trata de arte expresivo protegido por la Primera Enmienda de los Estados Unidos. Además, argumentan que la modelo no manifestó oposición en el momento del rodaje.
El abogado de la demandante, Jesse Weinstein, ha rechazado tajantemente esta postura, señalando que permitir este tipo de argumentos crearía un precedente peligroso en los espacios creativos. La demanda fue interpuesta a finales de 2024 bajo la Ley de Protección contra la Violencia por Motivos de Género de la ciudad de Nueva York. Actualmente, el caso se encuentra a la espera de ser procesado judicialmente.