La región de Los Lagos atraviesa una compleja situación en materia de seguridad para las mujeres. Según el reporte oficial, el territorio se sitúa en el segundo lugar a nivel nacional por cantidad de femicidios, el tercer puesto en denuncias de violencia intrafamiliar (VIF) y el quinto lugar en diversos indicadores críticos de violencia de género.
La seremi de la Mujer y Equidad de Género, Karen Berrios, calificó estos datos como preocupantes y profundamente negativos. La autoridad enfatizó que, aunque se han registrado avances en los procesos de sensibilización y en la facilitación de los canales de denuncia, el panorama actual demanda una acción inmediata.
El desafío de la cobertura territorial
Uno de los mayores obstáculos identificados por la cartera es la dispersión geográfica de la región. Al respecto, Karen Berrios señaló que la prioridad actual es lograr una mayor articulación e interinstitucionalidad entre los distintos servicios públicos para llegar a las mujeres que residen en las zonas más apartadas de la región.
"No son alentadores (…) así que hay harto trabajo por hacer", sostuvo la seremi al referirse a la posición estadística que ocupa la región a nivel país.
Para la autoridad, los números funcionan como una señal de alerta ineludible. Aunque los protocolos de atención han mejorado, la persistencia de estas cifras demuestra que la estructura de prevención aún enfrenta brechas importantes que deben ser cerradas mediante un trabajo colaborativo más eficiente entre las instituciones involucradas.
Llamado a la comunidad
Ante este escenario, la seremi hizo un llamado urgente a la ciudadanía para que no normalice estos hechos y denuncie cualquier situación de violencia. La red de apoyo estatal está disponible, pero la eficacia de la protección depende en gran medida de la oportuna notificación de las agresiones.
¿Podrá la nueva estrategia de articulación interinstitucional reducir la incidencia de violencia de género en Los Lagos durante este año? El éxito de estas medidas dependerá de qué tan rápido el Estado logre penetrar en las áreas rurales y aisladas de la región, donde el acceso a la ayuda suele ser más complejo.