La Asociación Chilena de Líneas Aéreas (ACHILA) encendió las alarmas tras un grave incidente de seguridad en el Aeropuerto de Santiago. Un sujeto logró ingresar a la losa del recinto y vandalizar una aeronave, hecho que el gremio calificó como una vulneración crítica a los protocolos de acceso del terminal aéreo.
El suceso ocurrió durante la noche del pasado domingo, cuando el individuo accedió hasta el área donde permanecía un avión de la aerolínea JetSmart en labores de mantenimiento. El grafitero no solo rayó la turbina de la máquina, sino que además expuso su intrusión al publicar el registro de su acto en su cuenta personal de Instagram, alertando a las autoridades y a la opinión pública sobre las brechas en la vigilancia.
Reclamos del gremio y posibles fallas de seguridad
Ante la gravedad de los hechos, Eduardo Hardessen, gerente general de ACHILA, enfatizó que este episodio pone en riesgo la operación aeroportuaria. El directivo solicitó que la situación sea tratada con la máxima celeridad por parte de los organismos competentes para evitar futuros riesgos.
Para el gremio este hecho constituye una vulneración grave de los controles de acceso a áreas críticas del principal terminal aéreo del país. Hechos de esta naturaleza generan preocupación en la industria, dado que involucran áreas de acceso restringido donde operan aeronaves, trabajadores y equipamiento esencial para el funcionamiento seguro y eficiente del sistema aeroportuario.
El gremio subrayó que el ingreso no autorizado a zonas operativas es inaceptable y exige un esclarecimiento total sobre cómo una persona pudo burlar los perímetros de seguridad del aeropuerto. La industria aérea nacional mantiene una postura expectante ante la necesidad de revisar y fortalecer los sistemas de control vigentes.
Investigación en curso y pasos a seguir
Como respuesta inmediata, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) informó que ya entregó todos los antecedentes del caso a la Policía de Investigaciones (PDI). El objetivo de este procedimiento es determinar las responsabilidades individuales y colectivas detrás de este fallo de seguridad.
La ACHILA, por su parte, ha manifestado su total disposición para colaborar con la investigación. Actualmente, la industria aguarda que el trabajo de la PDI permita esclarecer las circunstancias del ingreso y, fundamentalmente, que se implementen medidas correctivas robustas para blindar las áreas críticas contra nuevas incursiones de este tipo.