El actual presidente de la República, José Antonio Kast, respaldó este lunes la acusación constitucional presentada contra Nicolás Grau, exministro de Hacienda durante el mandato de Gabriel Boric. La medida, que pone el foco en supuestas inconsistencias en los cálculos fiscales, recibió el visto bueno del jefe de Estado tras concluir una gira por el norte del país.
¿Por qué se acusa a Nicolás Grau? El libelo se centra en la supuesta subestimación del déficit fiscal efectivo para el año 2026, basándose en un desfase detectado por el actual Ministerio de Hacienda que supera los 10.500 millones de dólares. Según el diputado libertario Cristóbal Urruticoechea, el exministro habría faltado a la probidad y transparencia mediante un informe financiero que calificó de «maquillado e inconsistente», citando advertencias previas del Consejo Autónomo Fiscal, el FMI y la propia Dipres.
Detalles del proceso legislativo
La acción fue impulsada por la bancada del Partido Republicano (REP) y el Partido Nacional Libertario (PNL). Además, cuenta con el respaldo de parlamentarios del Partido de la Gente (PDG), Renovación Nacional (RN) y del Partido Social Cristiano (PSC).
El Parlamento tiene dentro de sus facultades de la Cámara de Diputados la posibilidad de plantear interpelaciones, acusaciones, y es legítimo que lo haga. Creo que está bien que se discuta, que se analice y que se vote, y después será el Senado el que tiene la última palabra, señaló José Antonio Kast.
El documento será evaluado este martes en la Sala de la Cámara de Diputados, donde se definirá la comisión revisora encargada de analizar los cargos. El libelo sostiene que el exfuncionario del Frente Amplio infringió el principio de probidad, vulneró el deber de coordinación financiera del Estado y no cumplió con el principio de universalidad presupuestaria.
Reacciones y el futuro de la acusación
La iniciativa no ha estado exenta de críticas, incluso desde sectores de la centroderecha que no se sumaron a la presentación. Por su parte, el diputado frenteamplista Jorge Brito calificó el actuar de la oposición como un «gustito político» que daña al país, expresando su esperanza de que, de prosperar en la Cámara, la medida sea detenida en el Senado.
Actualmente, el debate se traslada a la Sala de la Cámara de Diputados para iniciar el análisis formal del libelo. La resolución del caso dependerá tanto de la revisión en comisión como de la posterior votación en la Cámara alta, marcando una etapa decisiva para determinar si se aplicarán responsabilidades políticas al exsecretario de Estado.