Las elecciones en Perú se encuentran en un punto crítico tras la segunda vuelta realizada este domingo 7 de junio. Los conteos rápidos de Ipsos y Datum proyectan una diferencia tan exigua entre el candidato de izquierda Roberto Sánchez Palomino y la representante de derecha Keiko Fujimori Higuchi, que los especialistas ya califican el escenario como un empate técnico, manteniendo a la nación a la espera de un ganador definitivo.
Resultados bajo la lupa y margen de error
De acuerdo con el conteo rápido de Ipsos, Roberto Sánchez alcanza un 50.3% de los votos, mientras que Keiko Fujimori registra un 49.7%, lo que representa una brecha de solo 0.6%. Dado que el margen de error del estudio es de +/- 1.9%, el resultado es estadísticamente indistinguible. En sintonía, la firma Datum reportó un 50.1% para Sánchez frente a un 49.8% para Fujimori, una diferencia aún más cerrada de 0.3%.
Matemáticamente, son indistinguibles los resultados de ambos candidatos. Técnicamente estamos hablando de un empate, señaló Omar Awapara, secretario general de la ONG Transparencia.
Mientras tanto, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) procesa los resultados oficiales en tiempo real. Aunque inicialmente Keiko Fujimori aparece a la cabeza, esto responde a que las primeras actas contabilizadas provienen de zonas urbanas, donde la candidata cuenta con mayor respaldo electoral.
Reacciones y el llamado a la calma
Tras la jornada, ambos candidatos instaron a esperar el escrutinio final. Keiko Fujimori calificó como irresponsable validar resultados basados únicamente en muestras rápidas, mientras que Roberto Sánchez celebró los números desde la Plaza San Martín, enfatizando la defensa del voto. Por su parte, Roberto Burneo, presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), junto al jefe de la ONPE, Bernardo Pachas, llamaron a la serenidad y descartaron cualquier indicio de fraude sistémico, a pesar de reportes aislados de la Defensoría del Pueblo sobre rayaduras en cédulas en unas 20 mesas.
El peso de la polarización
Analistas como Alejandro Mejía (U. San Marcos), José Ragas (UC de Chile) y Francisco Belaunde coinciden en que el país atraviesa una profunda fragmentación, arrastrada desde 2021. La incertidumbre sobre quién gobernará persiste, ya que el desenlace final depende ahora de la revisión de las actas observadas por parte del JNE. La gran incógnita sigue siendo si el próximo gobierno podrá articular un consenso necesario para la gobernabilidad o si el clima de polarización continuará marcando el destino político del Perú.