La banda Zúmbale Primo rompió el silencio tras meses de controversia y críticas en redes sociales. El grupo tropical ranchera se refirió a su polémica presentación en el cierre de campaña presidencial de José Antonio Kast, realizado en el Movistar Arena en noviembre de 2025.
El mea culpa de Alex Muñoz
Alex Muñoz, uno de los líderes y voces de la agrupación, fue quien entregó los detalles sobre esta decisión. En una entrevista con Radio BioBío, el músico reconoció con franqueza: “Pucha, la cagamos. No tuvimos que haber tocado ahí”, admitiendo que el evento marcó un antes y un después en la percepción pública del grupo.
Según explicó el artista, la banda no dimensionó el impacto que generaría su presencia en un acto político del actual presidente. Muñoz relató que el contrato fue visto simplemente como un compromiso laboral más, sin analizar las consecuencias ideológicas: “Nosotros no analizamos eso, no nos pegamos el cacho. Dijimos, ‘hay que ir a tocar allá’. Vamos, tocamos y nos vamos”, puntualizó.
La diferencia entre trabajo y apoyo político
El músico enfatizó que prestar un servicio artístico no equivale a una adhesión política. “Yo creo que hay tres mil hectáreas de diferencia entre apoyar y trabajar, porque si nosotros hubiésemos ido a apoyar, no les cobramos y vamos gratis”, aclaró Muñoz para desmarcarse de cualquier respaldo a la candidatura de Kast.
El integrante de la banda confesó que el peso de la decisión cayó sobre ellos cuando se encontraban realizando labores sociales en el norte del país durante la gira de la Teletón. “Ahí nos cayó recién la teja de que la cagamos”, sostuvo.
¿Volverán a los escenarios políticos?
Ante la consulta de si repetirían una experiencia similar, la respuesta de Alex Muñoz fue tajante: “No, nunca más en la vida”. El cantante calificó la participación en el evento como “el peor error de nuestra carrera” y aseguró que intentaron mantenerse al margen de la polémica durante meses para evitar mayor desgaste.
Finalmente, Muñoz aclaró que gran parte de los músicos desconocían las particularidades del contrato, el cual fue gestionado íntegramente por la representación del grupo. “Para nosotros siempre fue un evento más. Pero terminó siendo lapidario”, concluyó sobre la experiencia que marcó a la agrupación.