A más de 90 días del inicio de la administración de José Antonio Kast, el Partido Republicano atraviesa un proceso clave para materializar su programa. En una entrevista con el programa “Más de 100 días” de BioBioTV, el senador y presidente del partido, Arturo Squella, desestimó las críticas internas y defendió la impronta del gobierno, subrayando que el legado de Jaime Guzmán es la brújula doctrinaria que guía sus acciones, diferenciándose de las tendencias populistas observadas en el extranjero.
La identidad republicana y el quiebre con sectores radicales
Al ser consultado sobre si el actual gobierno posee un sello personal del mandatario o institucional del partido, Squella afirmó que existe una fusión natural, ya que la figura de Kast es indisociable de la identidad republicana. El parlamentario destacó que, a diferencia de la UDI, que según su visión se alejó del ideario original de Jaime Guzmán, los republicanos han logrado rescatar esa tradición intelectual.
Respecto a las tensiones internas y la salida de figuras como Johannes Kaiser, el líder republicano fue tajante:
“A mí la estridencia con que al principio nos asociaban, cuando éramos políticamente incorrectos, incluso a ratos abusando de lo mismo, después se fue entendiendo. Algunos quedaron pegados con la lógica del que grita más fuerte y se fueron del partido, como Johannes Kaiser”.
El senador enfatizó que esa separación con el sector libertario ha permitido una convivencia más fluida entre ambas facciones que cuando compartían un mismo paraguas político.
Seguridad y el nuevo rumbo ministerial
Uno de los puntos críticos abordados fue la reingeniería en el Ministerio de Seguridad tras la salida de la ministra Steiner y la llegada del ministro Arrau. Squella desdramatizó estos cambios, argumentando que la voluntad política emana directamente de la Presidencia.
El senador destacó acciones concretas que, a su juicio, ya muestran resultados, mencionando la reducción de ingresos irregulares en la frontera norte y el desbaratamiento de redes de contrabando. “El otro día el vicealmirante Soto me decía que pararon una caravana de 40 camiones acostumbrados a utilizar huellas, con cigarros, fruta y verdura ilegal”, relató.
Sobre la percepción de la ciudadanía, el presidente del partido reconoce que la transición ha tenido desafíos, pero insiste en que el respaldo a las policías ya es superior al periodo anterior. El enfoque actual, según el senador, apunta a una política pública de largo aliento que busca restablecer el principio de autoridad en todos los ámbitos de la sociedad.
A tres meses del mandato, la proyección del gobierno se centra en profundizar las medidas legislativas en seguridad, mientras intenta consolidar una coalición amplia que logre trascender su base electoral original, manteniendo el respeto institucional como marca de fábrica.