El exdiputado Frank Sauerbaum (RN) desestimó cualquier riesgo institucional tras la demora en la toma de razón de la Contraloría General de la República (CGR), trámite necesario para formalizar su nombramiento como director del Servicio Nacional de Migraciones (Sernamig). Según reportó Radio Bío Bío, el excongresista aseguró que todos los antecedentes fueron enviados en los tiempos correctos y que, simplemente, aguardan por la resolución final sin mayores complicaciones.
¿Por qué existe incertidumbre en el proceso de designación? Actualmente, al no haber sido oficializado su nombramiento en el sistema, el exparlamentario no figura habilitado legalmente para ejercer como director del organismo. Esta situación ha generado inquietud entre los funcionarios del servicio, ya que la falta de un mando ratificado les impide actualizar o validar sus Declaraciones de Intereses y Patrimonio (DIP), dejándolos potencialmente expuestos a incumplimientos normativos.
Denuncias y la réplica de Sauerbaum
Ante este escenario de incertidumbre administrativa, el exdirector de Migraciones, Luis Thayer, y el exsubdirector, Mario Yáñez, presentaron denuncias formales ante la Contraloría, tal como consignó La Tercera. La preocupación radica en la imposibilidad de cumplir con las obligaciones legales de transparencia exigidas a los trabajadores públicos.
Frank Sauerbaum respondió con dureza a los cuestionamientos, instando a Luis Thayer a actuar con mayor prudencia en sus declaraciones públicas. El exparlamentario acusó a la administración anterior de haber dejado el servicio en un estado de desastre absoluto, haciendo especial hincapié en las deficiencias técnicas de la institución.
Estamos tratando de que el sistema que él nos dejó computacional, de los años 80, pueda funcionar para contestar las 260.000 solicitudes pendientes que nos dejó. Entonces, cuando le llega un mail todavía, hay que explicarse de dónde viene ese retraso informático que tenemos.
Mientras la Contraloría continúa revisando el decreto, la operatividad del Sernamig sigue bajo presión. Sauerbaum insiste en que no existen plazos fatales que comprometan su llegada al cargo, pese a que la gestión de las 260.000 solicitudes pendientes aparece como el desafío más urgente y complejo para la nueva administración, considerando las limitaciones tecnológicas reportadas por el futuro director.