Empate técnico paraliza la reforma
El levantamiento del secreto bancario quedó en suspenso luego de que la tarde de este miércoles se registraran dos empates consecutivos en el Senado. Esta falta de definición impidió alcanzar el quórum necesario para aprobar el levantamiento administrativo, obligando a que el proyecto sea puesto nuevamente en tabla para la próxima semana, instancia en la cual la votación se trasladará formalmente a la Sala del Senado.
La discusión ha cobrado una relevancia especial durante las últimas horas, motivada principalmente por la presión de la oposición para reabrir el debate a raíz del reciente caso de un ejecutivo financiero vinculado al Tren de Aragua. Esta coyuntura ha acelerado las peticiones para contar con herramientas de fiscalización más robustas frente al crimen organizado.
Voces tras el resultado
El senador Daniel Núñez (PC) manifestó su desconcierto ante el bloqueo de la medida. “Siempre que discutimos levantar el secreto bancario nos dicen que a cualquier ciudadano le van a revisar sus cuentas. No es así. Me parece muy curioso que esta ley no tenga urgencia”, señaló desde el Congreso.
Por su parte, el senador Diego Ibáñez utilizó su cuenta en la red social ‘X’ para detallar el desarrollo de la sesión. Ibáñez aseguró que el equipo del Presidente Kast, a través del subsecretario de Hacienda, solicitó votaciones por separado, lo que derivó en el empate consecutivo. “La norma establecía la autorización judicial como regla general, pero administrativamente se podría levantar en casos específicos: si es una operación sospechosa, si se refiere a una personalidad jurídica o un funcionario público”, explicó el legislador.
Detalles técnicos y auditoría
Para despejar dudas sobre la privacidad, se aclaró que el levantamiento administrativo contemplaría resguardos estrictos. “Para proteger los derechos de las personas, el levantamiento estaría sujeto a una auditoría interna, responsabilidades penales para el funcionario de la UAF y un informe remitido a la Comisión de Seguridad del Congreso”, puntualizó Ibáñez, lamentando el desenlace del proceso y cuestionando la resistencia a la propuesta con un directo: “Si no le tememos a nada, ¿por qué rechazar?”.