En una maniobra que marca una nueva etapa en el conflicto regional, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, confirmó este domingo que las fuerzas de su país lograron tomar el control del castillo de Beaufort, una posición estratégica ubicada en el sur del Líbano. La ocupación, ejecutada durante la noche, fue descrita por el mandatario como un “hito crucial” que representa un “cambio radical en la política” que Israel está aplicando frente a su país vecino.
¿Qué significa este avance para el despliegue militar? Según el jefe de gobierno, las tropas han conseguido superar la barrera del miedo, permitiendo que Israel tome la iniciativa táctica. En un mensaje difundido a través de un video oficial, Netanyahu informó que ya dio instrucciones precisas para “consolidar y extender” el dominio sobre diversos puntos que anteriormente estaban bajo la influencia directa del grupo chií Hizbulá, aunque evitó entregar coordenadas exactas sobre otros objetivos futuros.
Contexto histórico y cifras de la ofensiva
La presencia israelí en Beaufort no es un hecho inédito, ya que el sitio fue capturado originalmente en 1982 durante la invasión al Líbano, manteniéndose en manos israelíes hasta el retiro definitivo en el año 2000. Al referirse a esta operación, el primer ministro señaló:
Esta noche, nuestros heroicos combatientes capturaron el puesto de avanzada de Beaufort. Allí izaron con orgullo la bandera del Estado de Israel.
El líder aseguró que el regreso a esta zona se realiza con una fuerza superior a la de períodos anteriores.
Las cifras detrás de este conflicto son alarmantes. Desde el pasado 2 de marzo, fecha en que Israel comenzó a responder a las agresiones de Hizbulá en el marco de la guerra con Irán, se contabilizan más de 3.300 personas fallecidas en el Líbano debido a los ataques de las fuerzas israelíes. De acuerdo con Netanyahu, en este periodo han sido abatidos 3.000 miembros de Hizbulá, cifra que incluye 700 bajas registradas solo durante el último mes.
El avance hacia el río Saluki
Estas bajas superan, según el cálculo gubernamental, los resultados obtenidos durante la segunda guerra del Líbano en 2006, conflicto en el que murieron poco más de 1.000 personas en apenas un mes. Actualmente, el Ejército israelí continúa con su incursión terrestre para ampliar lo que denominan como una “zona de seguridad” dentro del territorio libanés.
El objetivo táctico inmediato es alcanzar el control de la zona del río Saluki, un área situada al norte de la ciudad costera de Tiro. Esta localidad ha sufrido desplazamientos forzosos y bombardeos constantes durante los últimos días. La incertidumbre persiste sobre cuánto territorio más pretende ocupar Israel y cómo responderán las milicias locales frente a esta nueva línea de avance militar.