Una intensa labor de fiscalización realizada por Carabineros en la comuna de San Bernardo ha permitido sacar de circulación un total de 113 armas de fuego operativas durante lo que va del año 2026. El despliegue policial también resultó en el decomiso de 2.453 municiones de diversos calibres, material que representaba un riesgo latente para la seguridad de los vecinos.
Detalle del armamento incautado
El arsenal retirado de las calles incluye una variedad de armamento, entre los que destacan revólveres, pistolas, escopetas, rifles, carabinas y unidades de fogueo que habían sido adaptadas para el disparo. Desde la institución subrayaron que todo este material se encontraba en condiciones de ser utilizado, lo que aumenta la relevancia de la labor preventiva para evitar que estas especies terminen en manos de delincuentes u organizaciones criminales a través de robos o ventas ilegales.
La visión de la autoridad fiscalizadora
El Teniente Coronel Sergio Rodríguez Sabala, Jefe de la Autoridad Fiscalizadora de San Bernardo, explicó que gran parte del armamento empleado hoy en delitos violentos tuvo inicialmente un dueño legítimo. La estrategia actual apunta a cerrar los espacios que facilitan que estas piezas salgan del control legal.
Cada arma que retiramos de circulación es un riesgo menos para la comunidad. La experiencia policial demuestra que muchas de las armas utilizadas en delitos violentos alguna vez estuvieron en poder de particulares y, por distintas circunstancias, terminaron siendo utilizadas por delincuentes u organizaciones criminales.
El oficial enfatizó que la entrega voluntaria, el control riguroso de las armas inscritas y la fiscalización activa son herramientas esenciales para reducir incidentes como robos, homicidios y amenazas. Actualmente, Carabineros mantiene el monitoreo constante en la zona, proyectando que estas acciones de control permanente serán el eje central para mitigar la circulación de armamento ilícito en los próximos meses.