El testimonio tras el brutal crimen en Coronel
El asalto en Coronel que terminó con la vida de una adulta mayor de 65 años sigue generando impacto. Jorge Díaz, de 72 años y esposo de la víctima, entregó un estremecedor relato en exclusiva a T13 sobre la noche en que ambos fueron atacados mientras cumplían labores como cuidadores en un predio del sector Maule. El terreno, cabe señalar, pertenece a la sociedad O’Higgins Punta Arenas, antigua filial de la matriz Quiñenco del Grupo Luksic.
Díaz recordó que, al intentar defenderse, fue atacado de inmediato. «Alumbré a uno y me atacó altiro, a matarme altiro. Me pegaron cuatro puñaladas en la cabeza, yo con mi mano hacía lo que podía pero me pegaron una que me dejó aturdido», confesó el sobreviviente. Ante la brutalidad de la agresión, el hombre tomó una drástica decisión: «Para que no me siguieran pegando, yo me hice el muerto».
Situación procesal de los imputados
Tras la formalización de cargos realizada este viernes, el tribunal determinó medidas cautelares para los seis involucrados en el homicidio. Cinco de ellos quedaron privados de libertad: dos adultos en prisión preventiva y tres adolescentes en internación provisoria. El sexto individuo involucrado, por su parte, quedó sujeto a arresto domiciliario total.
Es importante destacar la composición del grupo delictual, el cual estaba integrado por cuatro menores de edad, siendo el más joven de ellos de 14 años. El integrante de mayor edad entre los detenidos tiene apenas 20 años. Este dato ha intensificado el debate sobre la responsabilidad penal de los jóvenes involucrados en delitos de alta connotación social.
La búsqueda de justicia
El sobreviviente no ocultó su frustración ante la edad de los atacantes y exigió que se aplique el rigor de la ley. «Ninguno tiene que quedar en libertad, ellos saben lo que hacen, no son niños inocentes. No son niños, son animales, no sé cómo los crían los padres para que hagan estas cosas», enfatizó Díaz.
El hombre, quien estuvo casado por 47 años con la víctima, lamentó profundamente la pérdida de quien, según sus palabras, «nunca molestó a nadie». Visiblemente afectado, concluyó que el ataque ha marcado su existencia de manera irreversible, esperando que se dicten las penas máximas para los responsables de este trágico suceso ocurrido en la madrugada del pasado sábado.