El incierto futuro de Ana Victoria Quintana
La Subsecretaría de Prevención del Delito se encuentra bajo una intensa presión política. Tras la salida de la exministra Trinidad Steinert, su sucesora en el cargo, la exfiscal Ana Victoria Quintana, ha quedado en una posición vulnerable ante los constantes cuestionamientos que emanan desde el propio oficialismo.
El malestar se acrecentó luego de declaraciones polémicas de la autoridad, donde instó a la ciudadanía al “autocuidado y al resguardo personal”. Asimismo, causó gran controversia su irónica frase al señalar que no existiría un “librito anillado” que contenga la estrategia oficial en materia de seguridad.
Vínculos bajo la lupa
Dentro del oficialismo, la figura de Quintana aparece fuertemente asociada a la gestión de Steinert. Fue la exministra quien promovió originalmente su nombre para el puesto, transformándola en su aliada principal durante los dos meses que duró su mandato. Esta cercanía, lejos de ser un activo, se ha convertido en un peso político frente a los nuevos aires que busca imponer el actual ministro Martín Arrau.
A esto se suman antecedentes relacionados con la labor profesional de su pareja, quien se ha desempeñado como abogado defensor en casos vinculados a la Ley de Drogas. Este hecho, sumado al ejercicio previo de la propia subsecretaria como defensora privada antes de asumir su cargo, ha sido fuente de críticas recurrentes en el Congreso y en los pasillos de La Moneda.
Debilidad en el oficialismo
La fragilidad de la posición de Quintana se ve agravada por su escaso respaldo político. La autoridad fue militante del Partido Nacional Libertado, liderado por Johannes Kaiser —colectividad que no es parte del Gobierno—, y actualmente mantiene su militancia suspendida. Esta falta de apoyo orgánico la deja sin una red de contención frente a los rumores de un posible ajuste ministerial.
Fuentes del Ejecutivo confirman que el ministro Arrau está analizando si se realizarán modificaciones en el equipo de trabajo. Todo indica que, tras la Cuenta Pública del 1 de junio, el Gobierno tomará decisiones definitivas sobre los cargos de subsecretarios, donde la continuidad de la exfiscal Quintana está siendo revisada minuciosamente.