La actual política de ajustes y recortes en los presupuestos de los Gobiernos Regionales (Gores) ha generado una fuerte reacción de sus autoridades. Alejandro Santana, presidente de la asociación que agrupa a los gobernadores de Chile, advirtió que mantener este camino carece de viabilidad y representa un daño directo al progreso de las regiones del país.
El conflicto surge ante la exigencia de aplicar un recorte del 3% en las entidades que dependen de la Ley de Presupuesto. Durante los días previos, varios Gores se vieron en la compleja disyuntiva de tener que decidir internamente dónde aplicar esta poda financiera o esperar a que la Dipres tomara la determinación, una situación que Santana calificó como un freno a su capacidad de acción y gestión territorial.
La fórmula de que dependamos de una decisión centralista sobre ajustes y recortes presupuestarios, que toquen los recursos de los gobiernos regionales, no tiene viabilidad y, si se mantiene, es atentar directamente contra el desarrollo de las regiones de Chile.
Santana enfatizó que esta medida se suma a las restricciones previas ya existentes debido a situaciones de emergencia, lo que impacta gravemente a las comunas. Estas localidades dependen significativamente de la inversión pública gestionada por los gobiernos regionales para ejecutar proyectos de infraestructura y desarrollo social.
En este escenario de tensión, el líder de los gobernadores valoró positivamente la apertura al diálogo con el actual Gobierno, destacando que durante la administración de Gabriel Boric no existieron instancias de esta naturaleza. Por ello, Santana ha fijado reuniones clave para mediados de junio.
El objetivo es abordar este tema de urgencia directamente con los ministros del Interior y de Hacienda, además de buscar una audiencia con el Presidente de la República, José Antonio Kast. Queda pendiente ver si esta presión gremial logrará revertir la directriz de la Dipres o si las regiones deberán absorber forzosamente el ajuste del 3% en su inversión anual.