El historiador y licenciado en Derecho Gonzalo Rojas, quien desde marzo pasado ejerce como director de formación del Partido Republicano, ha ofrecido un análisis detallado de los primeros dos meses del gobierno del Presidente Kast. Según Rojas, aunque ha existido coherencia entre las promesas de campaña y las acciones iniciales, la “maquinaria del Segundo Piso” en su interacción con los ministros “tiene que afiatarse”. A su juicio, el relato gubernamental, concebido como la “némesis de la Convención”, aún no se ha consolidado en los discursos del Mandatario.
Primeros Meses: Coherencia y Expectativas
Rojas evalúa el inicio del mandato de Kast con un enfoque en la coherencia entre lo prometido y lo intentado, más allá de los resultados inmediatos. Destaca la importancia de la “emergencia, recuperación del principio de autoridad y de la iniciativa económica, conformación de equipos profesionalmente aptos y políticamente conectados”. Cuestiona la crítica temprana a los “primeros 70 días”, argumentando que se deben observar las “semillas” plantadas para un periodo de cuatro u ocho años, en lugar de resultados a corto plazo.
Resultados Rápidos: Seguridad y Economía
Respecto a la promesa de mostrar resultados en 90 días, Gonzalo Rojas enfatiza acciones concretas en seguridad, como “zanjas, operativos con miles de detenidos en las principales ciudades del país” y operaciones en La Araucanía. Se pregunta por qué estos hechos no han sido “suficientemente valorados como señales claras”. En el ámbito económico, destaca la celeridad y la sorpresa de la oposición, que califica las medidas de “muy apuradas” y “demasiadas cosas”.
Sin embargo, reconoce “carencias” en la conformación de los equipos, evidenciadas por el cambio de gabinete. Afirma que es difícil acertar con “miles de nombramientos” y que la mirada debe estar puesta en el futuro, considerando que el rumbo del país ya ha cambiado.
Gestión y Comunicación: Los Desafíos del Gobierno
El historiador niega que sea necesario “bajar las expectativas”, dada la naturaleza de “emergencia” del inicio de gobierno. Defiende la posibilidad de cambios rápidos, incluso de gabinete, si estos permiten avanzar en áreas clave como la seguridad. “Si el nuevo ministro es capaz de sacar adelante la seguridad, la anterior queda en el pasado. Así de simple”, sostiene.
Sobre si el problema radica en la comunicación o la coordinación, Rojas apunta a ambos. Si bien reconoce “virtudes”, también identifica “problemas concretos” en el lenguaje. Toma como ejemplo la polémica frase presidencial sobre “libros que quedan en una biblioteca que nadie lee”. Para Rojas, el mensaje de fondo, es decir, la investigación superflua y la pérdida de recursos, es lo que realmente importa, más allá de si fue “hipérbole” o “metáfora”.
Admite fallas claras en la coordinación de la comunicación. La decisión del Presidente Kast de realizar cambios en Seguridad y Vocería, según Rojas, obedece a que una es “sustantivamente decisiva y la otra adjetivamente decisiva”, indicando la importancia de la claridad y efectividad en ambos frentes.
El Estilo de Liderazgo de Kast: Un “Huaso Colchagüino”
Gonzalo Rojas, a quien se le sindica como uno de los mentores del Presidente Kast, destaca tres características de su liderazgo. Primero, su “contacto personal con regiones”. Segundo, su capacidad para “dejar trabajar a las personas que él escoge, no atosigarlas con indicaciones o reuniones, no ser Piñera”, en referencia a la gestión del expresidente. Rojas explica que Piñera demandaba a sus colaboradores estar «con los ojos abiertos las 8 horas de sueño» y una preparación minuciosa, mientras que Kast “deja trabajar”.
En tercer lugar, Rojas subraya que Kast “conserva un estilo simple, sencillo y ladino en su comunicación”. Aunque esto le ha generado problemas, no cree que lo cambie, pues sería “ir en contra de su ser”. Lo describe como “la confluencia curiosísima de un alemán con un huaso colchagüino”, mezclando rigor con la “cosa chilena profunda de reírse, de jugar con las palabras”. Para Rojas, esta sencillez es un “activo” del Mandatario.
Delegación y el Rol del Segundo Piso
Frente al cuestionamiento de que el Presidente Kast delegue y no tenga reuniones bilaterales con sus ministros, Rojas lo considera un “esquema perfectamente válido”. Argumenta que las reuniones sectoriales, aunque no aborden puntos específicos, logran una “mejor coordinación”. Describe el liderazgo de Kast como “muy amable y poco autoritario, muy de oír, tomar notas”.
Para Rojas, “no estar en el detalle no significa no gobernar”. Explica que Kast tiene un buen diseño al entregar a sus colaboradores, especialmente al “Segundo Piso”, tareas de “relato y contenido y de control de gestión”. Ambas son “muy delicadas” porque deben relacionar el contenido con la emergencia. Rojas enfatiza la necesidad de que los discursos presidenciales marquen una línea que corresponda a un relato, más allá de la contingencia.
El control de gestión, a cargo de Alejandro Irarrázaval, es otro punto clave. Rojas confía en que Irarrázaval, un hombre de “gran capacidad ejecutiva”, funciona como el “alter ego de los bilaterales”, comunicando las directrices presidenciales sin que el Mandatario deba estar presente. “Otra persona no habría tenido la confianza que el Presidente tiene en él”, puntualiza.
El “Relato” del Gobierno: La Némesis de la Convención
El historiador considera el relato del actual gobierno como “precario”, por la falta de articulación de elementos decisivos como “identidad nacional, autoridad, libertad responsable, fortalecimiento de la familia y los cuerpos intermedios, trascendencia de la vida”.
Según Rojas, este gobierno debe ser “la némesis de lo que fue la Convención”, y ese “contrario absoluto hay que cristalizarlo como eje ordenador más allá de la emergencia”. Su sugerencia directa al Mandatario es clara: “Al Presidente Kast le sugeriría articular su relato y ceñirse a él”.
Tensiones Internas: La Pugna con el Segundo Piso
Finalmente, Gonzalo Rojas aborda la reciente pugna entre los partidos y el equipo liderado por Alejandro Irarrázaval en el Segundo Piso. Considera que la existencia de distintos centros de poder es “positiva”, pero que las tensiones por la administración del poder son inherentes a una “coalición heterogénea”.
Lo que le “no le gusta nada” es que estas tensiones se manifiesten “en público”. Critica “particularmente a los parlamentarios de RN”, quienes “en vez de ir a la sede que corresponde cuestionan por la prensa”. Rojas concluye que quien tiene “sentido del bien común se calla la crítica pública, acude a la sede respectiva y dice lo que corresponde. Lo otro es parafernalia”.