Una vida dedicada al mar
Fabio Coentrao, el exlateral izquierdo portugués recordado por sus años en el Real Madrid y su estrecha amistad con Cristiano Ronaldo, ha completado una transformación radical. Tras compartir vestuario con el astro luso en la denominada «Casa Blanca» y disputar múltiples Mundiales con su selección, el deportista decidió poner fin a su carrera profesional en 2021.
A diferencia de otros futbolistas que optan por los banquillos o los medios de comunicación, Coentrao cumplió el sueño de su infancia: dedicarse a la pesca. De pequeño acompañaba a su padre en faenas en altamar, una experiencia que marcó su voluntad de regresar al sector una vez terminada su etapa en el fútbol de élite, donde alcanzó la gloria al ganar la UEFA Champions League en las temporadas 2013-14 y 2016-17.
El negocio pesquero
Actualmente, el exfutbolista gestiona su propio negocio de barcos y cuenta con empleados a su cargo. Según declaró en una entrevista con Brands Channel, su meta siempre fue volver al origen. «Mi vida era el mar: el mar y pescar. Sabía que el fútbol un día acabaría y que debería tomar una nueva dirección en mi vida. Mi felicidad es este barco y esta es la vida que quiero llevar», confesó.
Coentrao sostiene que el sector es una oportunidad para las nuevas generaciones que desean seguir sus sueños y vocaciones. Como armador de tres embarcaciones, su actividad se ha centrado en las costas de Portugal, intentando capitalizar el legado familiar que inició junto a su progenitor.
Problemas legales en 2025
Sin embargo, su presente profesional se vio empañado recientemente. En 2025, la Autoridad para la Seguridad Alimentaria (ASAE) de Portugal confirmó que el exfutbolista se encuentra implicado en un caso de comercio ilegal de marisco. La investigación surgió a raíz de la suspensión de tres almacenes ilegales en el norte del país, donde se incautaron 17 toneladas de productos alimentarios.
De acuerdo con el diario portugués Jornal de Noticias, las autoridades inspeccionaron un almacén en el puerto pesquero de Povoa do Varzim, propiedad del exjugador. Allí encontraron 12 tanques de agua marina conteniendo más de una tonelada de langostas y gambas. La incautación se debió a irregularidades graves, tales como la ausencia de facturas y de licencias legales para la comercialización del marisco, un rubro en el que Coentrao incursionó hace apenas siete meses.