Ante el preocupante incremento de casos de sarampión en Perú, el Ministerio de Salud (Minsal) ha determinado reforzar la vigilancia epidemiológica en todo el territorio nacional. La medida busca prevenir la llegada de casos importados, poniendo especial énfasis en las zonas fronterizas del norte, donde el flujo de personas es constante y eleva los factores de riesgo.
La subsecretaria de Salud, la doctora Alejandra Pizarro, confirmó que la red asistencial del país ya se encuentra en proceso de intensificación de su monitoreo. El plan de acción contempla una búsqueda activa de casos que no hayan sido identificados previamente en los registros de urgencia, con una atención prioritaria puesta sobre la región de Arica y Parinacota.
Situación del brote y el desafío de la vacunación
En el país vecino, la situación sanitaria es compleja. El brote de sarampión ya supera los 250 casos confirmados, con una fuerte concentración en la región de Puno. Esta emergencia ha obligado a las autoridades peruanas a declarar una alerta sanitaria que abarca zonas estratégicas como Lima, Callao y Tacna.
Aunque en Chile el 77% de los niños de tres años ya cuenta con su segunda dosis, las autoridades sanitarias advierten que la cifra es insuficiente. Para garantizar la inmunidad colectiva y evitar la circulación del virus, es indispensable alcanzar un 95% de cobertura nacional.
¿Quiénes deben revisar su estado de vacunación?
El sarampión es una patología grave pero prevenible mediante inmunización. Al respecto, el exministro de Salud y actual decano de la Facultad de Salud y Ciencias Sociales de la Universidad de las Américas, Osvaldo Artaza, realizó una advertencia clave para un grupo etario específico:
Las personas nacidas entre 1971 y 1981 pueden tener su esquema incompleto y estar expuestas a la enfermedad.
Debido a esto, el Minsal mantiene un llamado vigente para que las personas nacidas en ese rango de años se acerquen a los vacunatorios para obtener su dosis de manera gratuita. La detección oportuna y la prevención siguen siendo las únicas barreras efectivas contra la propagación. Ante la alta movilidad regional, la actualización de los esquemas de vacunación se perfila como la herramienta más eficaz para contener el virus en los próximos meses.