Un violento intento de robo afectó al expresidente del Tribunal Constitucional (TC), Iván Aróstica, durante la noche de este miércoles en su domicilio ubicado en la comuna de San Miguel. El exministro entregó detalles sobre el incidente, calificándolo como un ataque de alta peligrosidad donde tanto él como su hijo sufrieron heridas tras una balacera que se produjo en el lugar.
El enfrentamiento tuvo consecuencias fatales para uno de los asaltantes, quien resultó fallecido, mientras que otros seis individuos fueron capturados por las policías. Según el relato de Aróstica, el nivel de armamento utilizado por la banda fue inusualmente alto, mencionando incluso la presencia de una subametralladora entre los elementos incautados.
El relato del ataque y el poder de fuego
Tras las primeras pericias realizadas junto a las fuerzas de seguridad, el exjuez del TC pudo dimensionar la magnitud de la emboscada que sufrió su familia. La clave fue la trayectoria de los disparos que debió enfrentar en su propia casa.
«Calculo yo, por lo personal, que hay tres armas de parte de ellos, porque recibí fuego desde tres direcciones», señaló Iván Aróstica al reconstruir los momentos de tensión que se vivieron durante el turbazo.
La referencia a las tres direcciones de disparo sugiere una coordinación poco común en este tipo de delitos domiciliarios, lo que aumentó el riesgo vital para los habitantes del inmueble. El caso se encuentra actualmente en manos del Ministerio Público para esclarecer la procedencia de las armas y la posible participación de los detenidos en otros delitos similares.
La postura del exministro ante la inseguridad
Más allá del trauma vivido por su familia, Iván Aróstica aprovechó la instancia para cuestionar la crisis de criminalidad que afecta a diversas zonas de Santiago y el resto del país. El exministro enfatizó que este fenómeno de violencia ya no reconoce barreras de cargos o jerarquías sociales.
«Ya no puede continuar esta situación de inseguridad en que estamos sumidos todos los chilenos. Aquí no tiene distinción de que esta es una exautoridad, le puede pasar a cualquiera», sentenció. La investigación continúa en curso para determinar si existía una planificación previa sobre el domicilio o si se trató de un hecho fortuito, manteniéndose como un caso de alto impacto que pone sobre la mesa nuevamente el debate por la seguridad pública.