Un equipo de abogados defensores de los miembros de la Flotilla Global Sumud ha denunciado una serie de graves abusos físicos y psicológicos cometidos por las autoridades de Israel contra los activistas capturados recientemente. La acusación detalla episodios de violencia extrema que han resultado en lesiones físicas de consideración para los detenidos.
Según lo informado por el equipo legal, numerosos integrantes de la flotilla presentan costillas rotas a causa de fuertes golpes recibidos durante el procedimiento. Además, se ha reportado el uso de pistolas táser y balas de goma contra los activistas durante la interceptación de las embarcaciones y en su posterior traslado al puerto de Ashdod.
Detalles de la detención y traslado a Ketziot
La organización Adalah, que lidera la defensa, confirmó que los detenidos ya superaron la etapa inicial de procesamiento migratorio. Actualmente, la gran mayoría está siendo trasladada a la prisión de Ketziot. Los abogados, quienes regresaron del puerto tras enfrentar severas restricciones de acceso, pudieron constatar que al menos tres personas fueron hospitalizadas debido a la gravedad de sus heridas, aunque ya fueron dadas de alta.
El informe legal describe un escenario de violaciones sistemáticas al debido proceso. Los testimonios recogidos por los letrados mencionan casos de acoso sexual, degradación, humillación y el retiro forzado del hiyab a algunas de las activistas detenidas. Los afectados describieron escenas de violencia tanto en el mar como a bordo del barco militar utilizado para su traslado.
La polémica por el video de Ben Gvir
La situación ha escalado a nivel diplomático tras la difusión de un video publicado este miércoles por el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, donde se le observa burlándose de los detenidos. Este acto ha sido cuestionado tanto por países europeos como por sectores internos del propio gobierno israelí.
Adalah confirma que Israel obligó a los arrestados a caminar completamente inclinados hacia adelante mientras los guardias les sujetaban la espalda con violencia y les hacían sentarse de rodillas dentro de la embarcación.
Ante este panorama, la organización Adalah ha exigido la liberación inmediata e incondicional de los participantes, calificando el arresto como ilegal. Se espera que durante la jornada de mañana los activistas sean presentados ante un tribunal para determinar su proceso de deportación, mientras persiste la preocupación internacional por el estado de salud y los tratos denunciados durante su cautiverio.