En una sesión marcada por negociaciones de último minuto, el Partido de la Gente (PDG) fue el eje fundamental para que el Gobierno lograra la aprobación de la Ley de Reconstrucción en la Cámara de Diputados, permitiendo su despacho hacia el Senado. La colectividad no solo honró su compromiso político inicial, sino que sus votos fueron determinantes para salvar puntos críticos del proyecto, incluyendo la reducción del impuesto corporativo del 27% al 23%, la reintegración tributaria y la polémica invariabilidad tributaria de 25 años para nuevas inversiones.
La estrategia del PDG en el Congreso
La bancada liderada por Franco Parisi había anticipado su respaldo a la idea de legislar. Esta decisión fue fruto de un acuerdo con el Ejecutivo que contempla el ingreso de un proyecto para compensar el IVA en la compra de pañales y medicamentos, el cual será analizado próximamente por las comisiones de Desarrollo Social y Hacienda. Horas antes de la sesión, la bancada confirmó en un comunicado:
“El PDG respeta la palabra empeñada y estarán los 13 votos para votar a favor en general”.
Efectivamente, los 13 diputados del partido cumplieron con el respaldo general. Sin embargo, al llegar a la discusión en particular, el partido optó por entregar libertad de acción a sus integrantes. Esta maniobra fue diseñada para gestionar las diferencias internas sobre puntos sensibles, como la mencionada invariabilidad tributaria. El jefe de bancada, Juan Marcelo Valenzuela, aclaró que la medida respondió a razones prácticas frente a las 120 indicaciones presentadas: “Dimos libertad de acción, pero hay pilares fundamentales que los votamos unidos como bancada (…) siempre vamos a estar alineados con las necesidades del chileno de a pie”.
La votación y el análisis político
La invariabilidad tributaria fue el punto más álgido, logrando su aprobación con 81 votos a favor, apenas tres más que el quórum de 78 necesario. En esta votación, Valenzuela se abstuvo. Pese a que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, no logró un acuerdo ordenado con toda la bancada, el PDG aportó los votos necesarios para salvar el artículo estratégico. Por su parte, el diputado Patricio Briones destacó que el enfoque principal es “cuidar el bolsillo de la clase media”, asegurando que seguirán atentos al perfeccionamiento del proyecto en el Senado.
Sobre la fragmentación en otras votaciones, el partido votó unido a favor en temas como Sala Cuna y la eliminación de contribuciones, mientras que rechazaron en bloque la eliminación de la franquicia Sence. Para Marco Moreno, decano de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la UCEN, este comportamiento ratifica una estructura política basada en la utilidad:
“Su comportamiento político responde menos a una lógica ideológica clásica y más a una racionalidad transaccional y pragmática. Para el Partido de la Gente, apoyar el corazón de la megareforma les permite exhibir resultados concretos ante sus electores y mostrar capacidad de incidencia real sobre el Ejecutivo”.
Con este resultado, el Ejecutivo cumple un objetivo clave, mientras el PDG reafirma su rol como partido bisagra. El proyecto ahora entra a su fase de revisión en el Senado, donde la consistencia de estas alianzas será puesta a prueba nuevamente.