En una sesión ante la Comisión de Hacienda del Senado, la presidenta del Banco Central, Rosanna Costa, expuso el primer Informe de Estabilidad Financiera (IEF) de este año. La máxima autoridad del instituto emisor entregó un diagnóstico que combina datos locales positivos con una alerta clara: los principales riesgos para el sistema financiero chileno siguen siendo externos.
Aunque algunos indicadores muestran una evolución favorable, el ente emisor enfatizó que la persistencia de los déficits fiscales ha erosionado la capacidad de maniobra del Estado para implementar nuevas políticas públicas o gastos adicionales, lo que se traduce en una reducción de las denominadas holguras fiscales.
Balance de los hogares y endeudamiento
El reporte financiero destacó que la riqueza financiera neta de los hogares llegó al 122% del PIB al cierre del cuarto trimestre de 2025, lo que representa un avance de dos puntos porcentuales en comparación con el año anterior. Paralelamente, el endeudamiento agregado disminuyó a un 46% del PIB, marcando una baja de un punto porcentual respecto a finales de 2024. Según el Banco Central, estas cifras reflejan que las vulnerabilidades de los hogares se mantienen en niveles bajos, con una estabilización tanto en el endeudamiento como en la carga financiera asociada al ingreso laboral.
Las advertencias sobre el escenario global
Pese a la estabilidad local, el informe pone el foco en los riesgos internacionales. De acuerdo con el documento, un posible deterioro de las condiciones globales podría complicar el acceso al financiamiento para economías emergentes como Chile. Esto impactaría directamente en la actividad económica, el empleo y los mercados financieros domésticos mediante salidas de capitales, incrementos en las tasas de interés o volatilidad en el tipo de cambio.
La persistencia en el tiempo de los déficits fiscales han ido aumentando el nivel de la deuda pública y han ido reduciendo, por lo tanto, las holguras fiscales que están disponibles, afirmó Rosanna Costa.
En cuanto al sector bancario, el Banco Central sostiene que las instituciones cuentan con las reservas suficientes para enfrentar escenarios adversos. Por esta razón, el consejo decidió elevar el Requerimiento de Capital Contracíclico (RCC) del actual 0,5% al 1% de los activos ponderados por riesgo, proceso que se ejecutará en un plazo de 24 meses.
El monitoreo al crédito privado
Un punto novedoso del informe es el análisis sobre el mercado de crédito privado en el exterior, compuesto por firmas fuera del sistema bancario tradicional. Ante la falta de transparencia y los problemas de liquidez detectados en algunos fondos internacionales, el Banco Central advierte que, aunque no representan un riesgo sistémico inmediato, es vital monitorearlos debido a sus múltiples conexiones con la banca formal.
En el caso chileno, donde los fondos de crédito privado administran cerca de US$7.036 millones, el ente emisor recalcó que este es un mercado en pleno desarrollo que requiere vigilancia constante. Con este panorama, las autoridades financieras chilenas se mantienen atentas a cómo las brechas de información y el contexto macroeconómico externo podrían reconfigurar la estabilidad del sistema en el corto y mediano plazo.