La tragedia que sacudió a la comuna de Las Condes, en la Región Metropolitana, mantiene a la comunidad en alerta tras la muerte de una niña de 2 años. La menor perdió la vida la tarde del domingo al precipitarse desde un piso 11 en un edificio ubicado en calle Los Militares, hecho por el cual su padre permanece detenido a la espera de su formalización este lunes.
Detalles de la investigación
Según los antecedentes entregados por la Fiscalía Oriente y la PDI, la niña se encontraba bajo el cuidado de su progenitor debido a un régimen de visitas reglamentarias, pactado entre las 10:00 y las 18:00 horas. La subcomisaria Marcela Donaire, de la Brigada de Homicidios de la PDI, señaló que, por motivos bajo investigación, la pequeña cayó desde la ventana del dormitorio donde se encontraba descansando.
Las pericias iniciales han revelado antecedentes críticos: al momento del accidente, tanto el padre como su actual pareja se encontraban durmiendo, por lo que no advirtieron que la niña había despertado. Además, ha trascendido que el hombre habría estado bajo los efectos del alcohol durante la jornada.
El desgarrador testimonio familiar
Sergio, tío de la menor y hermano de la madre, calificó el episodio como un acto de negligencia imperdonable en conversación con el matinal de CHV. «Nosotros como familia estamos devastados. Acá hubo irresponsabilidad por parte del cuidador y necesitamos que se haga justicia», afirmó, subrayando que la familia siempre incentivó un vínculo sano entre la niña y su padre.
Respecto al cumplimiento de las medidas de seguridad, Sergio denunció un grave incumplimiento legal: «Hubo un acuerdo judicial donde se establecía que debía tener el departamento completamente con mallas de seguridad. Y esto no se cumplió. Él dijo que estaba resuelto, pero tenía mallas sólo en un lugar».
Contexto del régimen de visitas
El tío aclaró que el régimen era de un domingo al mes y que el padre tenía una responsabilidad única: el cuidado integral de la menor. Según lo expuesto, la relación entre los padres no era conflictiva y siempre se buscó fomentar la presencia paterna, una confianza que, tras este fatal desenlace, ha derivado en una profunda demanda por justicia ante lo que consideran un caso impune.