Tensión máxima entre Washington y Teherán
La posibilidad de una salida pacífica al conflicto que estalló el pasado 28 de febrero sigue siendo incierta tras más de un mes de tregua. En este complejo escenario, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó nuevamente con aniquilar a Irán, a dos meses y medio del inicio de las hostilidades. «Para Irán, el tiempo apremia, y más les vale moverse, RÁPIDO, o no quedará nada de ellos», advirtió el mandatario a través de su plataforma Truth Social.
La comunicación entre ambas naciones es inexistente a nivel de emisarios directos desde su última reunión en Pakistán a mediados de abril. Antes de las declaraciones de Trump, Teherán ya había lanzado una advertencia formal. El portavoz de las fuerzas armadas iraníes, Abolfazl Shekarchi, sentenció que si Irán vuelve a ser agredido, los recursos y el ejército de EE.UU. se enfrentarán a escenarios inéditos, ofensivos y tumultuosos.
Amenazas cruzadas y crisis energética
La escalada retórica también alcanzó el ámbito económico. Hamidreza Hajibabaei, vicepresidente del Parlamento iraní, aseguró que si las instalaciones petroleras de su país sufren ataques, Teherán responderá golpeando la infraestructura energética de toda la región. Este conflicto mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz, una ruta vital por la que circula cerca del 20% de las exportaciones mundiales de hidrocarburos. Como consecuencia, el precio del barril de petróleo Brent experimentó una subida del 1,28%, alcanzando los 110,26 dólares durante la apertura de los mercados asiáticos.
El conflicto en Líbano y la situación nuclear
Teherán exige un alto el fuego duradero en Líbano como condición para sellar la paz con Trump. Pese a la prórroga del cese al fuego, un oficial militar israelí confirmó que Hezbolá lanzó unos 200 proyectiles el pasado fin de semana. En el lado libanés, el Ministerio de Salud reportó cinco nuevos fallecidos tras ataques israelíes el domingo, incluyendo a dos menores. Además, un misil impactó un apartamento en el este del Líbano, causando la muerte de un comandante de la Yihad Islámica y su hija de 17 años. Desde el inicio de la guerra, las autoridades libanesas contabilizan más de 2.900 víctimas mortales.
Respecto a la mesa de diálogo, las negociaciones se encuentran en un punto muerto. Según la agencia de noticias iraní Fars, Washington exige que Irán mantenga operativa solo una instalación nuclear y transfiera su uranio enriquecido a Estados Unidos, negándose a liberar activos congelados o pagar reparaciones de guerra. La agencia Mehr calificó estas exigencias como un intento de obtener mediante la diplomacia lo que no consiguieron en el campo de batalla.
Drones y preocupación nuclear
La inestabilidad regional se agravó el domingo cuando un dron se estrelló cerca de una central nuclear en los Emiratos Árabes Unidos. Aunque no se registraron heridos ni fugas radiactivas, el director del OIEA, Rafael Grossi, calificó cualquier actividad militar que amenace la seguridad nuclear como «inaceptable». El Ministerio de Defensa emiratí interceptó otros dos drones, calificando el hecho de «ataque terrorista». Simultáneamente, Arabia Saudita informó la intercepción de tres drones provenientes de Irak. El ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, se reunió en Teherán con el negociador iraní Mohammad Baqer Qalibaf para intentar mediar en esta crisis que, según Qalibaf, ha desestabilizado la totalidad de Oriente Medio.