Ediciones de la Flor cierra: el fin de Mafalda y la crisis editorial

Noticias más leídas

El cierre de Ediciones de la Flor marca el fin de una era. En el último día de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, celebrada entre el 23 de abril y el 11 de mayo, el stand de la editorial se transformó en un espacio de despedida con liquidaciones a 5.000 pesos. Tras seis décadas de trayectoria, el sello que publicó la obra de Quino, Roberto Fontanarrosa y Rodolfo Walsh dejará de operar a finales de 2025.

El golpe de perder a Mafalda

El detonante principal de este cierre fue la pérdida de los derechos de Mafalda, que en 2025 migraron al grupo multinacional Penguin Random House. Anteriormente, la obra de Fontanarrosa ya había sido trasladada a la editorial Planeta. La cofundadora de la editorial, Ana María “Kuki” Miler, de 82 años, señaló que el contexto económico y la falta de apoyo gubernamental hicieron inviable la continuidad.

Hoy la tecnología y el estado de la economía exigen nuevos y muy diferentes desafíos, que resultan determinantes para una editorial que ha mantenido su independencia como bandera.

Miler afirmó a Página 12 que el Gobierno actual no apoya a la cultura y que el mercado atraviesa una caída sostenida de lectores. Pese a ofertas tras el anuncio, Miler decidió no vender el sello, declarando a El País que no soportaría ver publicados libros con su nombre que no fueran de su preferencia.

¿Qué sucede con las editoriales independientes en Chile?

La situación argentina encuentra un eco preocupante en la industria local. Según el Informe de Caracterización del Mercado Editorial Chileno 2019-2024, la Corporación del Libro y la Lectura concentra el 81,4% de los ISBN registrados en el país. Las editoriales independientes, que suman al menos 200, apenas representan el 10% del mercado.

Marcela Fuentealba, editora de Saposcat, explica que la competencia es desleal debido a la falta de apoyo en compras estatales. El informe revela que el 43% de los títulos adquiridos por el programa CRA del Mineduc son de origen español, frente a un 38,9% de autores chilenos. A esto se suma que el Ministerio de las Culturas sufrió un recorte presupuestario del 10%, una cifra mayor al 3% aplicado en otras carteras.

La realidad del mercado lector tampoco es alentadora: si bien el 70% de los chilenos declara leer, apenas un 16,7% afirma consumir libros, y menos del 10% supera la lectura de diez textos al año. Mientras Ediciones de la Flor prepara su salida definitiva, el sector editorial independiente en Chile enfrenta la incertidumbre de un modelo que, según sus protagonistas, prioriza la producción extranjera y margina el esfuerzo local.

Mas Noticias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias