La Organización Mundial de la Salud (OMS) activó una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII) ante un preocupante brote de ébola causado por el virus Bundibugyo. Esta crisis sanitaria impacta actualmente a la República Democrática del Congo (RDC) y a Uganda, tras una evaluación del director general del organismo.
Aunque la OMS ha sido enfática en aclarar que la situación actual “no cumple los criterios de emergencia pandémica” según el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) de 2005, la alerta busca coordinar una respuesta rápida ante la propagación del virus.
Cifras del brote y riesgo de expansión
¿Qué datos detonaron esta alarma sanitaria? La provincia de Ituri, en la RDC, contabiliza actualmente ocho casos confirmados por laboratorio, además de 246 casos sospechosos y 80 presuntas muertes. Por otro lado, en Kampala, Uganda, se confirmaron dos casos sin vinculación aparente en menos de 24 horas, incluyendo un paciente fallecido.
La preocupación central radica en el potencial de una “propagación internacional de la enfermedad”. De hecho, ya se han documentado dos casos confirmados en territorio ugandés de personas que viajaron directamente desde la República Democrática del Congo.
Respuesta y coordinación internacional
Ante la intensa movilidad humana en la zona, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África han advertido sobre el alto riesgo de transmisión. Se ha convocado a una reunión urgente con la OMS y los CDC de Estados Unidos, China y Europa para gestionar las medidas de vigilancia.
La entidad sanitaria afirma que se “requiere coordinación y cooperación a nivel internacional para comprender el alcance del brote, coordinar las medidas de vigilancia, prevención y respuesta, ampliar y reforzar las operaciones y garantizar la capacidad para aplicar medidas de control”.
Como parte de las recomendaciones, la OMS instó a las naciones a “activar sus mecanismos nacionales de gestión de desastres y emergencias” y establecer centros de operaciones. Se solicitó además una fuerte implicación comunitaria, integrando a líderes religiosos, tradicionales y curanderos para optimizar el rastreo de contactos y la educación sobre riesgos.
Antecedentes y peligros del virus
Este brote es el decimoséptimo registrado en la RDC desde el hallazgo del virus en 1976; el anterior ocurrió a finales de 2025 en la provincia de Kasai. Según registros técnicos, el ébola posee una tasa de mortalidad de entre el 60 % y el 80 %.
La enfermedad se transmite mediante el contacto con fluidos corporales y se manifiesta a través de fiebres altas, debilidad extrema y hemorragias graves. Mientras se intensifican los operativos, la comunidad internacional mantiene la vigilancia ante el avance de este patógeno, cuya contención dependerá estrictamente de la efectividad del cerco epidemiológico en las próximas semanas.