Duras críticas a la tramitación de la megarreforma
La megarreforma de reconstrucción nacional ha sido objeto de fuertes cuestionamientos por parte de Matías Acevedo, exdirector de Presupuestos durante el gobierno de Sebastián Piñera. El economista calificó el avance del proyecto, que fue recientemente despachado a la Comisión de Medio Ambiente, como una tramitación realizada a «260 kilómetros por hora».
En una entrevista con Radio 13c, Acevedo señaló que este ritmo vertiginoso representó su principal restricción respecto al análisis técnico de la iniciativa. El experto había sido invitado a exponer ante la Cámara de Diputados para desglosar los potenciales riesgos fiscales del proyecto, pero se encontró con un escenario hostil para el debate de fondo.
«Un diálogo de sordos» en el Congreso
El exautoridad describió su experiencia en la Comisión de Hacienda como un «diálogo de sordos». Según Acevedo, en la instancia no existía una capacidad real de comprender los argumentos técnicos presentados, ya que el proceso parecía estar predefinido bajo una lógica política de corto plazo.
«No había un debate, no había una capacidad de entender argumentos, sino más bien estaba todo preparado, sacar la mejor cuña y en base a eso tratar de contradecir al adversario», enfatizó Acevedo.
Tras la votación, el proyecto pasó a las comisiones de Trabajo y Medio Ambiente para continuar con su tramitación legislativa. Para el exdirector de Presupuestos, este episodio dejó en evidencia la fragmentación política que impera en la Cámara y la carencia de espacios para abordar temas de relevancia nacional con la profundidad necesaria.
El rol de la oposición y el diagnóstico de Acevedo
Más allá de las críticas por la velocidad del proceso, el economista analizó la postura de los distintos bloques. Acevedo rescató el rol del diputado Agustín Romero, presidente de la Comisión de Hacienda, al considerar que el parlamentario interpretó correctamente la negativa de la oposición para avanzar en el articulado.
Sobre la actitud de sectores como el Partido Socialista, Acevedo fue tajante: afirmó que no percibió ninguna intención de avanzar en consensos. A su juicio, simplemente no existía ninguna posibilidad real de alcanzar un acuerdo sustantivo dado el ambiente de confrontación que dominó la sesión.