Nueva hoja de ruta energética
La ministra Ximena Rincón inició una agenda de trabajo en Buenos Aires para impulsar una integración energética estratégica con el gobierno de Javier Milei. Este acercamiento busca transformar el mapa del suministro regional mediante un plan concreto: utilizar infraestructura chilena para exportar gas natural argentino hacia los mercados de Asia.
El foco de esta ambiciosa iniciativa se centra en el gas proveniente de Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén. La geografía facilita el plan, ya que el yacimiento se encuentra a la altura de la Región de La Araucanía. La idea es que el hidrocarburo atraviese la cordillera para ser procesado y embarcado hacia el Pacífico, aprovechando las terminales de Quintero y Mejillones, que actualmente operan enfocadas en la importación de Gas Natural Licuado (GNL).
Inversiones y reciprocidad
El interés privado ya está dando señales claras sobre la viabilidad del proyecto. Según reportes del diario argentino Clarín, la Compañía General de Combustibles, perteneciente al empresario Eduardo Eurnekian, ya proyecta una inversión de US$2.600 millones. El objetivo de este capital es precisamente establecer los canales logísticos para que el gas de Vaca Muerta pueda alcanzar los mercados asiáticos a través de puertos chilenos.
Sin embargo, la propuesta no es una vía de un solo sentido. La delegación chilena y las autoridades trasandinas están conversando un esquema de cooperación mutua. El acuerdo considera que Chile pueda exportar sus excedentes de energía renovable hacia el territorio argentino. Este flujo eléctrico sería clave para abastecer la demanda de la minería ubicada en el norte del vecino país.
Impacto en la relación bilateral
Este diálogo técnico y político representa una de las apuestas de mayor peso en la relación bilateral reciente. En caso de concretarse, el entendimiento sobre integración energética marcaría un hito en la gestión de Javier Milei y sería un eje central en la agenda de trabajo conjunto que impulsa actualmente Ximena Rincón. El éxito de esta coordinación podría redefinir los flujos energéticos de todo el Cono Sur en los próximos años.