El Gobierno de Chile ha movido sus piezas en el sector minero. Bernardo Fontaine, economista de la Pontificia Universidad Católica, asesor de empresas y exintegrante de la Convención Constituyente de 2022, ha sido designado como el nuevo presidente de Codelco. Su gestión al mando de la mayor cuprífera del mundo comenzará oficialmente el próximo 26 de mayo, reemplazando en el cargo a Máximo Pacheco.
Prioridades y desafíos de la nueva administración
El nombramiento ocurre en un momento crítico para la compañía estatal. Los objetivos principales bajo la conducción de Fontaine son revertir la tendencia a la baja en la producción, contener los costos operacionales y el crecimiento de la deuda, además de optimizar el gobierno corporativo y destrabar la ejecución de diversos proyectos estructurales que presentan retrasos.
Sobre la dirección que tomará la estatal, el ministro de Economía y Minería, Daniel Mas, subrayó la importancia de la eficiencia.
Nuestra misión es asegurar la viabilidad y eficiencia de la mayor empresa del país. Para ello, implementaremos una gestión financiera rigurosa a partir de los nuevos directores que se incorporan a la compañía.
El secretario de Estado enfatizó que la nueva administración tiene la instrucción de realizar una auditoría profunda de los presupuestos, luego de detectarse que los costos de varios proyectos se han multiplicado respecto a sus estimaciones iniciales, una situación calificada como una señal de alerta.
Cambios en el directorio y contexto del mercado
Junto a la llegada de Bernardo Fontaine, el presidente Kast integró a Luz Granier y Alejandro Canut de Bon al directorio de la minera. Estos movimientos ocurren en un escenario donde el precio del cobre ha alcanzado un récord histórico de 6,39 dólares la libra en la Bolsa de Metales de Londres, impulsado por tensiones en la oferta global.
El impacto económico es directo: el cobre, conocido como el sueldo de Chile, genera entre 30 y 40 millones de dólares adicionales en impuestos por cada centavo que aumenta su valor internacional. Codelco, nacionalizada en 1971 por Salvador Allende, reportó en 2025 una producción de 1,4 millones de toneladas, considerando activos como El Abra, Anglo American Sur y Quebrada Blanca, entregando al Fisco 1.778 millones de dólares.
El horizonte de la cuprífera es ambicioso: busca recuperar en 2030 el nivel de 1,7 millones de toneladas registrado en 2019, además de posicionarse como un actor clave en la industria del litio. Sin embargo, el envejecimiento de los yacimientos, los problemas operacionales y la baja producción de 2023 —la peor en 25 años— condicionan esta meta.
Finalmente, respecto a la relación con los privados, el ministro Mas aseguró que se debe fortalecer la colaboración. Aunque el actual Gobierno fue crítico con la gestión de la minera en el pasado, la postura oficial ahora es que, para ser una potencia minera, la empresa estatal requiere alianzas estratégicas que aseguren su competitividad a futuro.