Corte Suprema mantiene proceso penal por ataque escolar
La Corte Suprema ratificó que el estudiante de 18 años imputado por el asesinato de la inspectora María Victoria Reyes, ocurrido el pasado 27 de marzo, deberá enfrentar el proceso penal. El máximo tribunal rechazó el recurso de amparo presentado por la defensa, la cual buscaba suspender el juicio bajo el argumento de una posible enajenación mental del acusado.
El trágico suceso tuvo lugar al interior del Instituto Obispo Silva Lezaeta en Calama, Región de Antofagasta. En aquella oportunidad, el joven utilizó un arma blanca para atacar a la comunidad escolar, provocando la muerte de la funcionaria y dejando a otras cuatro personas con heridas de diversa consideración.
Defensa buscaba declarar inimputabilidad
La estrategia legal del imputado intentaba paralizar la causa argumentando que el joven padecía un trastorno que afectaba su «juicio de realidad». Los abogados sostenían que existían antecedentes psiquiátricos que debían ser analizados como factor eximente de responsabilidad antes de avanzar en cualquier condena.
Sin embargo, la Segunda Sala de la Corte Suprema, tras revisar los informes, determinó en un fallo dividido que no existen antecedentes suficientes que acrediten una afectación total de sus facultades mentales. Los magistrados señalaron que los informes presentados sugieren rasgos de personalidad, pero no una condición que le impidiera comprender el carácter ilícito de sus actos.
Planificación y nuevas pericias
Para el tribunal, la evidencia recopilada —que incluye una planificación previa y detallada del ataque, además de la evaluación de circunstancias adversas y favorables para su cometido— descarta un actuar desprovisto de consciencia. Por ello, se confirmó la resolución previa de la Corte de Apelaciones de Antofagasta del 15 de abril de 2026.
A pesar de este rechazo, la Corte Suprema instruyó que el Juzgado de Garantía correspondiente solicite un nuevo informe pericial al Servicio Médico Legal (SML). Esta diligencia busca evaluar con mayor profundidad las facultades mentales del imputado en el marco del proceso en curso.
El cuaderno: El testimonio de la planificación
Durante la investigación, la policía halló un diario de vida donde el atacante dejó registro de sus motivaciones. La primera página destacaba la palabra «DIFUNDIR» en tinta roja y mayúsculas, junto a una instrucción clara para quienes encontraran el texto.
El imputado escribió:
La vida no tiene valor, pues nadie vive para ver su impacto o legado, de tener uno, lo mejor que puedes hacer es asegurarte de que dejas algo en el mundo antes de irte, y yo tomé mi decisión.
Además, el texto confesaba una fijación personal:
La idea de los ataques en masa ha estado en mi mente causando fascinación e intriga desde 2016-2017, mucho antes de investigar a fondo y de planear el mío.