La destacada actuación de Vicente Pizarro en el trascendental triunfo de Rosario Central sobre Racing dejó una imagen para el recuerdo en el fútbol trasandino. El volante nacional, clave en la clasificación a las semifinales del torneo argentino, fue protagonista de una ovación que rememoró la huella dejada por Marcelo Salas en la década de los 90.
El formado en Colo Colo fue una pieza inamovible en el esquema del técnico Jorge Almirón. Durante el encuentro, que debió extenderse hasta el tiempo suplementario, Pizarro destacó por su capacidad para recuperar balones y ofrecer siempre una salida limpia para el equipo ‘Canalla’.
El momento del cambio y la ovación
Cuando el cronómetro marcaba el minuto 110, Almirón decidió sustituir al mediocampista. Al momento de caminar hacia la línea de cal, el estadio entero estalló en un cántico unánime de “shileno, shileno”. La transmisión oficial captó el momento preciso en que la afición, de pie, aplaudía con fervor el rendimiento exhibido por el futbolista.
Visiblemente agradecido, el chileno devolvió la gentileza saludando a los cuatro costados del estadio. Este reconocimiento posiciona a Pizarro como uno de los nombres destacados de la competición, consolidando su adaptación al exigente fútbol argentino.
El camino a la final
Tras este valioso triunfo, el futuro inmediato de Rosario Central ya está definido. El cuadro dirigido por Jorge Almirón deberá enfrentar este próximo domingo a River Plate. El encuentro se disputará en el estadio Monumental de Núñez bajo un formato de partido único, donde se definirá al clasificado a la gran final del torneo. ¿Logrará Pizarro mantener este nivel ante un gigante como el ‘Millonario’ para seguir haciendo historia en Argentina?