El exministro de Educación, Nicolás Cataldo, encendió las alertas sobre la posibilidad de pausar el proceso de traspaso a los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP). En una entrevista con Radio 13C, el exsecretario de Estado cuestionó la postura del actual gobierno respecto a frenar esta reforma, argumentando que el sistema debe enfocarse en los aprendizajes y no en un nuevo ciclo de discusiones institucionales.
¿Por qué preocupa la pausa en los SLEP?
Ante la consulta sobre si el Ejecutivo está desmantelando la gestión de Gabriel Boric, Cataldo sostuvo que la situación es más profunda. El exministro enfatizó que el país lleva más de 20 años en constantes reformas institucionales sin llegar al núcleo del problema: la mejora de la calidad educativa. Según el exministro, existe el riesgo de perder cuatro años debatiendo la estructura, incluso tras haber alcanzado un acuerdo transversal en el Senado el pasado enero.
El exministro afirmó: «Mi temor, más que que deshagan lo que nosotros hicimos, incluyendo la ley que tienen que implementar ahora, es que nuevamente nos pasemos un ciclo de cuatro años discutiendo sobre temas institucionales y no sobre temas educativos».
La defensa de los resultados en educación pública
Lejos de una visión crítica total, Cataldo defendió el funcionamiento de los SLEP. Al analizar los resultados de la PAES, señaló que los servicios locales están cerrando la brecha educativa. Mientras los particulares pagados subieron 10 puntos y los municipales 8 puntos, los servicios locales registraron alzas de entre 12 y 15 puntos. El exministro recalcó que, aunque sus puntajes sigan siendo más bajos por atender sectores vulnerables, estos órganos tienen la virtud de estar dedicados exclusivamente a la tarea pedagógica.
La viabilidad de la transición
Sobre la implementación técnica, Cataldo admitió que al inicio del proceso faltó experiencia, razón por la cual su administración decidió extender la transición, un periodo que podría prolongarse hasta mediados de la siguiente década. El exministro fue tajante al rechazar la idea de una pausa generalizada:
- Una cosa es no traspasar a quienes no están en condiciones.
- Otra muy distinta es «parar todo», lo cual calificó como algo poco razonable.
Actualmente, el debate continúa en el centro de la agenda pública. Cataldo mantiene la esperanza de que las autoridades se enfoquen en las urgencias del sistema y no paralicen el avance de los servicios que ya presentan resultados positivos, evitando así un nuevo estancamiento de cuatro años en la reforma estructural de la educación en Chile.