En el marco de la compleja indagatoria por la muerte del suboficial mayor Javier Figueroa, se ha confirmado que funcionarios policiales de Puerto Varas y equipos que intervinieron durante las primeras horas posteriores al ataque, fueron sometidos a pruebas de ADN. Este procedimiento busca esclarecer cualquier posible participación o intervención indebida en el sitio del suceso, ubicado en la vía férrea cercana a la calle San Francisco, durante la fatídica madrugada del 11 de marzo.
Más de 200 carabineros bajo examen
La magnitud de la investigación ha llevado a que, en los dos meses transcurridos desde el baleo que terminó con la vida del funcionario en el Hospital Regional de Puerto Montt, más de 200 carabineros hayan pasado por estas diligencias periciales. El objetivo central es descartar cualquier rastro biológico de los efectivos en la escena del crimen, un detalle que ha generado tensiones al vulnerar el carácter reservado de las pesquisas.
El clamor de la familia y el hermetismo judicial
La madre del mártir, Marlene Manquemilla, ha sido enfática en su exigencia de justicia ante las circunstancias de la muerte de su hijo.
“Voy a alzar la voz hasta que se descubra quiénes fueron los que mataron a mi hijo, porque mi hijo no se mató, lo mataron”
, sostuvo recientemente, marcando una postura firme frente a la incertidumbre que rodea el caso.
Desde la Fiscalía, la jefa regional del Ministerio Público, Carmen Wittwer, ha mantenido una postura hermética. La fiscal recordó la plena vigencia del artículo 182 del Código Penal, que establece que las actuaciones investigativas de la policía y el Ministerio Público son secretas para terceros. Además, advirtió que quienes filtren información reservada deberán enfrentar a la justicia, subrayando que es deber de la Fiscalía perseguir cualquier vulneración a dicho secreto, incluso si los datos filtrados resultaran ser verídicos.
A la fecha, el caso sigue bajo un estricto control de reserva, mientras la comunidad y la familia esperan que los resultados de las pruebas genéticas arrojen claridad sobre quiénes estuvieron realmente en el lugar de los hechos. ¿Serán suficientes estos peritajes para determinar las responsabilidades finales en este trágico episodio?