Un confuso incidente movilizó este miércoles a diversos equipos de emergencia en la ciudad de Osorno, región de Los Lagos, tras una alerta por el presunto hallazgo de un cadáver en el río Rahue. El operativo, que movilizó recursos especializados, se originó a la altura del puente nuevo San Pedro, donde pescadores recreativos dieron aviso a Carabineros al avistar lo que parecía ser una mano humana emergiendo desde el agua.
Despliegue y confirmación del hallazgo
Ante la gravedad de la denuncia, voluntarios de la Unidad de Rescate Acuático y Terrestre (URAT) se trasladaron hasta la ribera del afluente. El equipo desplegó una moto de agua para realizar una inspección exhaustiva en el punto exacto señalado por los testigos, encontrándose finalmente con una escena inesperada: el supuesto cuerpo era, en realidad, un maniquí.
El comandante de URAT Osorno, Cristian Mancilla, entregó detalles sobre el estado en que se encontró el objeto, el cual estaba amarrado en el sector y contaba con vestimenta completa.
Había bastante gente en el sector porque realmente parecía una silueta de un cuerpo, pero al llegar al lugar pudimos verificar que se trataba de un maniquí que estaba vestido, estaba con pantalones, con un polerón.
Preocupación por la falsa alarma
Para las autoridades, este hecho representa una preocupación mayor debido al uso innecesario de recursos públicos y a la sensibilidad del sector, donde se han registrado casos de personas desaparecidas. Mancilla señaló que esta es la segunda ocasión en que enfrentan una situación de este tipo:
Le dimos aviso a personal policial para que ellos también estuvieran al tanto y no se generara alarma pública. Esta es la segunda vez que nos ha pasado, que a lo mejor gente inescrupulosa lo hace por alguna razón y más aún sabiendo que hay personas desaparecidas en la comuna.
Aunque el operativo concluyó sin víctimas que lamentar, desde la organización expresaron su intención de que se investiguen las responsabilidades detrás de este acto. Por ahora, el caso abre un debate sobre los límites de las bromas de mal gusto y el impacto que generan en la comunidad local y en la capacidad de respuesta de los equipos de rescate ante situaciones de emergencia real.