Un triunfo cimentado en las áreas
El París Saint-Germain no necesitó desplegar su versión más brillante ni un volumen ofensivo arrollador para alzar este miércoles el título de la Ligue 1. En un enfrentamiento decisivo ante el Lens, los parisinos se consagraron gracias a una victoria fundamental que combinó la seguridad inquebrantable de Matvei Safonov bajo los tres palos y la letalidad de Kvicha Kvaratskhelia.
Este logro marca la quinta liga consecutiva para el PSG y representa el tercer trofeo doméstico bajo la dirección técnica de Luis Enrique. Se trata, posiblemente, de la temporada más competitiva que ha enfrentado el club, habiendo sido acechado e incluso superado momentáneamente en la cima por la revolución que planteó el Lens durante todo el año, aunque finalmente el conjunto local no pudo neutralizar a un plantel superior.
Safonov, el muro infranqueable
El partido se resolvió en las áreas, donde el PSG marcó la diferencia real. El desempeño de su portero, Matvei Safonov, fue simplemente formidable, realizando hasta cuatro paradas salvadoras durante el primer tiempo, dos de ellas cuando el marcador aún registraba un empate 0-0. El equipo parisino demostró una vez más que no perdona los errores ajenos.
A la media hora de juego, Sarr perdió un balón crítico ante Dembélé. El Balón de Oro respondió con un pase preciso que terminó en el gol de Kvaratskhelia, estableciendo el 0-1. Poco después, el PSG pudo ampliar la ventaja, pero el guardameta Risser logró desviar un remate peligroso de Dembélé justo antes del descanso.
Sentencia final y gloria parisina
En la segunda mitad, el arquero ruso Safonov volvió a erigirse como el mejor del campo. Con una mano derecha firme y erguida, evitó nuevamente el 1-1 en los primeros compases del complemento. Su actuación fue más allá al realizar un rechace con el cuerpo ante un remate de Sima, frustrando las intenciones de un Lens que crecía peligrosamente y buscaba el empate a toda costa.
En total, el PSG se encomendó a las ocho paradas cruciales de su guardameta y a la fortuna del poste para sostener el resultado. La sentencia definitiva llegó en los instantes finales, cuando Mbaye anotó el 0-2 definitivo, sellando una victoria basada en la pegada y la eficacia. Con este nuevo trofeo en sus vitrinas, el equipo parisino confirma su hegemonía, dejando abierta la interrogante sobre si podrán mantener este nivel de efectividad para los desafíos internacionales de la próxima temporada.