Un terremoto sacude al fútbol de Panamá. La Comisión Disciplinaria de la Federación Panameña de Fútbol (FPF) ha determinado la suspensión provisional por seis meses del arquero José Calderón. La medida llega en medio de una investigación formal por presuntas irregularidades que habrían afectado el resultado de un encuentro decisivo en el Torneo Clausura 2026 de la Liga Panameña de Fútbol (LPF).
El foco de la polémica fue el cruce entre Alianza FC y Sporting San Miguelito, partido que finalizó 3-2 a favor de Alianza FC, permitiendo a este último avanzar a la fase de semifinales. La controversia surgió en el minuto 90, cuando Calderón protagonizó una acción inexplicable: tras controlar el balón en el primer palo, terminó ingresando con la pelota en sus propias manos dentro de su portería, concretando un autogol que resultó determinante para el marcador final.
Acusaciones directas y repercusiones
El impacto mediático fue inmediato. El jugador Gustavo Herrera, compañero de profesión, no dudó en señalar directamente al guardameta a través de redes sociales, encendiendo el debate sobre la integridad del torneo:
El amor al fútbol se lleva en el corazón, pero ya a muchos se les ha perdido. Estoy hablando con nombre, José Calderón es un puto amolador (amañador) de partidos y son muchos más.
Ante la gravedad de los hechos, tanto la LPF como el Sporting San Miguelito emitieron declaraciones condenando lo sucedido y solicitando una investigación exhaustiva. Por su parte, la Federación Panameña de Fútbol confirmó que la suspensión se mantendrá vigente mientras avancen las indagatorias, enfatizando su política de «cero tolerancia frente al amaño de partidos» para salvaguardar la transparencia de la competición.
Un historial bajo la lupa
La figura de José Calderón añade peso al escándalo debido a su trayectoria como exseleccionado nacional y mundialista con Panamá en Rusia 2018. A nivel de clubes, su carrera incluye pasos por equipos como Comunicaciones FC, Cobán Imperial y Xelajú MC en Guatemala, lo que hace que su nombre sea ampliamente reconocido en la región.
Este incidente no es un hecho aislado en el contexto panameño. En 2024, el fútbol local ya había enfrentado episodios similares donde diversos futbolistas fueron detenidos bajo sospechas de manipular resultados a cambio de beneficios económicos vinculados a apuestas deportivas. Mientras las autoridades continúan con las pesquisas, el futuro profesional de Calderón permanece en una incertidumbre absoluta, marcando un precedente crítico en la lucha contra la corrupción en el deporte panameño.