El megapuerto de Chancay, situado a 80 kilómetros de Lima, se ha consolidado tras un año y medio de operaciones como el segundo terminal con mayor movimiento de TEU en Perú, solo superado por el Callao. Esta infraestructura, desarrollada junto a la empresa china Cosco Shipping Ports, posicionó al país como un nodo logístico clave en el Pacífico Sur. Ahora, el Ejecutivo peruano apunta a un nuevo aliado estratégico: la India, ofreciéndole el proyecto del megapuerto de Corío para canalizar el flujo de minerales críticos hacia el mercado asiático.
¿Qué ofrece Perú a las empresas indias en Arequipa?
El Gobierno peruano busca capitales indios para desarrollar Corío, un terminal con una profundidad natural de 28 metros, condición ideal para recibir buques de gran calado. El embajador del Perú en la India, Javier Paulinich, confirmó a la agencia EFE que el proyecto está en fase de evaluación con diversas empresas interesadas. La meta es integrar a los inversionistas tras la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) bilateral.
Ubicado en Punta de Bombón, en la región de Arequipa, Corío proyecta una capacidad de carga de 100 millones de toneladas anuales. El terminal busca dar salida al cobre y oro del sur peruano, pero también al litio de Bolivia y del denominado triángulo del litio (Chile y Argentina), al cobre del norte chileno y a la producción agropecuaria de Brasil y Argentina.
Estamos hablando con varias empresas indias y el proyecto está siendo evaluado. Esto le otorga a la India una oportunidad para establecer su propia plataforma logística en la costa del Pacífico de América del Sur, asegurando un acceso directo a minerales críticos y productos agrícolas de todo el continente.
Independencia logística y minerales estratégicos
A diferencia de Chancay, que cuenta con participación estatal china, el embajador Paulinich enfatizó que Corío ha sido diseñado como un proyecto íntegramente privado. Esto permitiría a los operadores indios gestionar sus flujos logísticos sin depender de infraestructuras vinculadas a terceros Estados. Según datos de COMTRADE de las Naciones Unidas, las importaciones de India desde Perú alcanzaron los 4.690 millones de dólares en 2024, de los cuales más del 90% correspondieron a metales preciosos.
Perú, como segundo exportador mundial de plata y cobre, busca suplir la alta demanda de Nueva Delhi para sus industrias de semiconductores y vehículos eléctricos. El proyecto en la provincia de Islay se reactivó en noviembre bajo la gestión de ProInversión, tras suscribir un convenio con el gobierno regional y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). La obra estima una inversión de 7.000 millones de dólares.
Actualmente, el megaproyecto se encuentra en fase de evaluación técnica para definir su esquema de concesión definitiva. Esta ofensiva comercial se suma a los esfuerzos del gobierno de Narendra Modi, que ya firmó un pacto con Brasil para la exploración de minerales y negocia con Chile la ampliación de un acuerdo comercial para asegurar el acceso al litio.