El Ejército de Israel emitió este martes una orden de evacuación urgente para la localidad de Sahmer, situada en el sureste del Líbano. Esta medida se enmarca en la preparación de una nueva ofensiva militar contra el grupo chií Hezbolá, bajo el argumento de que el cese de hostilidades está siendo transgredido de forma sistemática por las milicias en la zona.
A través de su cuenta en la red social X, el portavoz en árabe del Ministerio de Defensa de Israel, Avichay Adraee, instó a la población civil a abandonar sus residencias inmediatamente. La instrucción oficial recomienda alejarse al menos un kilómetro de las áreas señaladas para no exponerse a los riesgos de la operación militar.
Todo aquel que se encuentre cerca de grupos de Hezbolá, sus instalaciones y sus medios de combate, pone en peligro su vida.
Desde el Ministerio de Defensa israelí justificaron la acción asegurando que se ven obligados a actuar con fuerza. La postura oficial sostiene que las instalaciones y los activos militares de Hezbolá dentro de Sahmer han convertido al sector en un objetivo legítimo, debido a la falta de cumplimiento del acuerdo de alto el fuego vigente entre ambas naciones.
Crisis humanitaria y balance del conflicto
Mientras se espera el desenlace de esta operación, la situación en el sur del Líbano sigue siendo crítica. La Agencia Nacional de Noticias (ANN) ha reportado bombardeos israelíes recientes sobre diversas localidades, incluyendo Shaqra, Qlaileh y Zebdine. En esta última, un bombardeo contra un vehículo terminó con la vida de dos personas.
Las cifras globales de este periodo de tensión son alarmantes: tras casi dos meses y medio de hostilidades ininterrumpidas, el número total de víctimas fatales asciende a 2.869 personas, mientras que la cifra de heridos se sitúa en 8.730. Pese a que existe un pacto de cese de hostilidades firmado en abril, la artillería y los ataques aéreos no han dado tregua a las comunidades locales.
Ante este escenario, el presidente libanés, Joseph Aoun, y el primer ministro, Nawaf Salam, sostuvieron una serie de encuentros con el embajador estadounidense, Michel Issa. El objetivo de las autoridades libanesas es presionar para que Israel detenga sus ataques, especialmente considerando que el acuerdo actual expira en solo una semana. El Líbano buscará negociar una extensión del pacto en las próximas reuniones tripartitas, aunque el panorama en el terreno sugiere que la inestabilidad podría escalar en los días venideros.