Seguridad y control en Independencia
El alcalde de la comuna de Independencia, Agustín Iglesias, ha iniciado una ofensiva ante la Contraloría General de la República para solicitar la reevaluación del dictamen que impide al municipio establecer horarios de funcionamiento para las barberías locales. La medida, que buscaba mitigar incivilidades, ha quedado sin efecto tras la notificación del ente fiscalizador.
Esta ordenanza, aprobada en su momento por unanimidad en el Concejo Municipal, pretendía decretar límites de apertura y cierre para estos establecimientos. El objetivo principal era frenar el avance de actividades delictivas en el sector, luego de que diversos vecinos reportaran que algunos locales operaban como fachadas para negocios ilegales y generaban constantes ruidos molestos.
El origen del conflicto y la postura municipal
La normativa fue impulsada originalmente durante la gestión de la antecesora de Iglesias, Carola Rivero, como respuesta directa a los reiterados reclamos ciudadanos por desórdenes públicos. No obstante, al no entrar en funcionamiento, el actual jefe comunal busca abrir un camino legal que permita al municipio recuperar la potestad de regular este rubro comercial.
Los alcaldes queremos hacer todo lo que sea posible para mejorar la seguridad en nuestras comunas. Es necesario que abramos un diálogo con la Contraloría para ver cómo, dentro del marco de la ley, le ponemos límites a comerciantes que son fachadas del delito.
El edil enfatizó que la administración municipal está comprometida con la seguridad ciudadana y que buscarán todas las vías posibles para enfrentar este problema. La situación actual mantiene la ordenanza suspendida, a la espera de que el organismo contralor entregue una nueva resolución que permita a Independencia implementar medidas de control más estrictas contra la delincuencia oculta tras barberías.