El vocalista de la banda nacional Noche de Brujas, Kanela, sorprendió al revelar detalles desconocidos sobre un grave accidente automovilístico que casi le cuesta la vida poco antes de su triunfal paso por el Festival de Viña del Mar 2020. El cantante confesó que, durante ese periodo, enfrentó una crisis de salud crítica que lo mantuvo hospitalizado y en coma, marcando un antes y un después en su trayectoria personal y profesional.
En una entrevista íntima para el reality Vecinos al límite, el artista reflexionó sobre cómo este episodio lo obligó a cuestionar sus límites respecto al consumo de alcohol, las drogas y la vida nocturna. “Tuve un accidente grave automovilístico, estuve casi tres meses hospitalizado, estuve mucho tiempo en coma, muchas operaciones”, relató el músico sobre la emergencia que enfrentó meses antes de subir a la Quinta Vergara.
El impacto del accidente y la culpa
Según el testimonio de Kanela, el choque ocurrió mientras conducía a 150 kilómetros por hora. Aunque aclaró que en aquella oportunidad no conducía bajo los efectos del alcohol, el exceso de velocidad provocó que su vehículo impactara en cuatro ocasiones contra la barrera de contención. El accidente dejó secuelas profundas tanto físicas como psicológicas en el intérprete de Debería odiarte.
“Casi mato a otra persona, que era mi contador y, si me preguntas, una de las cosas que me hizo poner el freno en mi vida fue eso y de la que aún tengo algunas secuelas. Fue bien duro, nunca lo he contado. Una de las cosas que me hizo replantearme como papá, como hijo, fue eso”.
El impacto fue de tal magnitud que el cantante debió someterse a múltiples intervenciones quirúrgicas para tratar lesiones en su bazo, duodeno, costillas y un párpado. Pese a la gravedad, el artista logró recuperarse a tiempo para presentarse en el certamen viñamarino, donde Noche de Brujas obtuvo las gaviotas de plata y oro.
El secreto tras su presentación en Viña
La historia también explica un detalle técnico que pasó inadvertido para el público en febrero de 2020. Kanela admitió que, debido a su estado de salud, debió utilizar fajas protectoras bajo su vestuario durante el show, lo cual afectó su movilidad habitual en escena. “De hecho, en el festival, una anécdota que la gente no sabe es que falló todo en la intro del show, y aparte yo andaba todo fajado, por eso la pinta todo tieso”, confesó el músico.
Hoy, el artista reconoce aquel accidente como un punto de inflexión definitivo que transformó su manera de ver la vida. Aunque las secuelas físicas le recordaron constantemente la fragilidad de su situación, el músico ha logrado consolidar su carrera junto a Noche de Brujas, manteniendo una mayor conciencia sobre sus responsabilidades personales y familiares. ¿Habrá sido este el proceso más difícil que le ha tocado enfrentar en su camino al estrellato?