La empresa forestal Arauco, parte del grupo Angelini, encendió las alarmas sobre la severa pérdida de competitividad que enfrenta Chile debido a la denominada permisología. Mientras la compañía avanza con rapidez en el extranjero, el escenario local se ve entorpecido por burocracia, trabas legislativas y problemas de seguridad en la macrozona sur que frenan cualquier posibilidad de crecimiento real.
El contraste entre Chile y Brasil
El ejemplo más claro de esta brecha es el megaproyecto Sucuriú en Brasil, una iniciativa de US$4.600 millones que, a solo 13 meses de haber iniciado su construcción, ya cuenta con un 60% de avance. En contraparte, Cristián Infante, gerente general de la compañía, recordó que el proyecto MAPA en la región del Bío Bío debió esperar 14 años desde su presentación inicial hasta su puesta en marcha operativa.
En su conversación con Diario Financiero, el ejecutivo fue categórico al comparar los tiempos de tramitación: mientras en suelo brasileño se logran obtener los permisos necesarios en 18 meses, en el sistema chileno el mismo proceso puede extenderse hasta por 8 años. Infante aclaró que la diferencia no radica en que un país sea más laxo, sino en que en Brasil los plazos legales se respetan, existe menor judicialización y la autoridad pública se involucra activamente en buscar soluciones para que las obras avancen en periodos razonables.
Crisis en la materia prima y costos laborales
Más allá de la lentitud administrativa, Arauco enfrenta problemas estructurales críticos. La superficie forestal plantada en la macrozona sur se redujo de 2,4 millones a 1,9 millones de hectáreas. Según Infante, esta caída se debe directamente a la inseguridad, marcada por el robo de madera y los atentados constantes.
Hoy día en Chile no hay madera para hacer una planta nueva, producto de lo que ha pasado en la macrozona sur, entre el robo de madera y los atentados. Lamentablemente, la oferta se ha reducido, lo que limita poder crecer en proyectos grandes.
A estos obstáculos se suman las críticas del ejecutivo a reformas como la de las 40 horas, argumentando que el aumento de costos laborales decretado desde el gobierno resta atractivo al país frente a otros mercados. Este complejo panorama se vio reflejado en un difícil 2025, año en que la caída en el precio internacional de la celulosa provocó un desplome del 91% en las utilidades de la firma.
Proyección: ¿Es viable invertir en el país?
A pesar del diagnóstico crítico, la gerencia de Arauco valora que la administración actual esté priorizando la seguridad y el crecimiento económico. Para la empresa, la estabilidad es una condición ineludible para evaluar nuevos riesgos de negocio, considerando que el crecimiento es la única ruta hacia el bienestar social. Aunque hoy la falta de madera impide proyectar nuevas plantas, Cristián Infante sostiene que Chile aún conserva ventajas competitivas gracias a su tecnología y cercanía con los puertos, confiando en que la voluntad política y la certeza jurídica permitirán, eventualmente, capitalizar el potencial local.