El ajuste en las proyecciones del FMI para Chile
El Fondo Monetario Internacional (FMI) actualizó sus perspectivas económicas para Chile en el marco de las consultas del Artículo IV. El organismo situó el crecimiento del PIB real en un 2,2% para 2026 y un 2,5% para 2027. Estas cifras representan un recorte respecto al informe de abril del mismo año, donde proyectaban que el PIB llegaría al 2,6% en 2027. El escenario actual se define bajo una elevada incertidumbre, supeditado a la mejora de condiciones externas y una consolidación fiscal gradual.
El rol de las reformas del gobierno de Kast
El informe pone especial énfasis en el programa del presidente José Antonio Kast. El FMI destacó que medidas como la simplificación de trámites, la reducción de costos laborales y la disminución escalonada del impuesto a la renta de las empresas (IRE), contribuyen positivamente al crecimiento de mediano plazo. No obstante, los expertos advirtieron sobre los posibles efectos colaterales:
El programa del gobierno para facilitar la inversión privada y el empleo, mediante la simplificación de trámites, la reducción de los costos laborales y la disminución escalonada del impuesto a la renta de las empresas, contribuye positivamente al crecimiento a mediano plazo.
A pesar de este visto bueno, el organismo advirtió que los recortes de gasto público necesarios para compensar la menor recaudación podrían limitar áreas clave, como el cuidado infantil. Además, alertaron que, en un contexto de desigualdad persistente, el descontento social sigue siendo un riesgo latente para la estabilidad.
Riesgos externos y sostenibilidad fiscal
Si bien los mayores precios y la producción de cobre respaldan la economía, el FMI identificó factores adversos como el alza en el precio del petróleo y el endurecimiento de las condiciones financieras mundiales. Respecto a la inflación, se espera que se mantenga por sobre la meta durante 2026 y principios de 2027.
Sobre la situación fiscal, el déficit global proyectado para este año es del 2,5% del PIB. Para mantener la deuda bajo el nivel prudente del 45%, el informe es categórico: se requerirán esfuerzos de consolidación de entre 2 y 3 puntos porcentuales del PIB hacia 2028. De lo contrario, el límite se verá superado. Asimismo, el FMI sugiere una revisión integral del gasto para mejorar la eficiencia y recomienda al Banco Central mantenerse alerta ante posibles efectos inflacionarios de segunda vuelta por los shocks energéticos.
En resumen, si bien existen impulsos positivos, el FMI ve riesgos sesgados a la baja en el corto plazo, influenciados por tensiones comerciales y la guerra en Medio Oriente. El futuro dependerá de un equilibrio entre la inversión privada prometida y la capacidad del Estado para sostener sus gastos sociales sin comprometer la responsabilidad fiscal.