El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, despejó las dudas sobre la localización de los futuros recintos penales en el país al descartar de plano a Santiago como posible ubicación. En una entrevista con el streaming “Desde la Redacción” de La Tercera, el secretario de Estado detalló que el gobierno prioriza la urgencia en seguridad y empleo, poniendo el foco en un ambicioso plan de infraestructura penitenciaria.
Este proyecto, calificado por el propio ministro como un plan “atómico”, busca enfrentar un déficit estimado de 30.000 plazas, con la meta de superar las 20.000 plazas adicionales. Para lograr esta expansión, la autoridad explicó que se alejará de los centros urbanos buscando mayor efectividad en la ejecución.
¿Por qué se descarta Santiago para nuevas cárceles?
El ministro Arrau argumentó que la estrategia apunta a evitar las complejidades de los planos reguladores, procesos que podrían extenderse por 20 años. En su lugar, el Ejecutivo optará por emplazamientos estratégicos:
“Lo que estamos haciendo es aprovechar recintos penitenciarios que tienen espacio a los lados, que están lejos de las ciudades, y también una ley que existe hace poco, que nos permite un fast track que puede evitar el estudio de impacto ambiental y tengo un silencio positivo para los permisos sectoriales de 30 o 60 días”.
La estrategia incluye el aprovechamiento de terrenos ya existentes que dispongan de espacio excedente. Arrau enfatizó que el objetivo es aumentar la capacidad de forma rápida y eficiente en zonas de menor impacto habitacional. Además, se está trabajando en un convenio para implementar técnicas de construcción industrializada, una metodología utilizada con éxito en Argentina y México para infraestructuras de alta seguridad.
¿Qué ocurrirá con los planes anteriores?
Esta declaración marca un giro en la política carcelaria, puesto que durante la administración previa, bajo el mando del exministro de Justicia Luis Cordero, se barajó seriamente la opción de ampliar el recinto Santiago 1. Con las definiciones actuales de Arrau, dicha alternativa queda formalmente descartada dentro del nuevo esquema del Ministerio de Obras Públicas.
A corto plazo, el Gobierno se prepara para anunciar los lugares específicos donde se levantarán estos nuevos módulos. La apuesta central es la velocidad constructiva y la eficiencia administrativa, dejando atrás los proyectos de edificación centralizada para concentrar esfuerzos en la periferia del sistema penitenciario nacional.