En medio de una profunda crisis administrativa, el Gobierno oficializó la designación del psicólogo Pedro Natho como director ejecutivo de la Comisión Verdad y Niñez. La medida se tomó tras la salida colectiva de cuatro de los siete comisionados originales, quienes pusieron sus cargos a disposición durante la jornada de este jueves.
La instancia, impulsada durante la administración del expresidente Gabriel Boric, enfrenta ahora una reestructuración forzada. Según datos recopilados por La Moneda, tras siete meses de funcionamiento se registraron apenas 233 testimonios a nivel nacional, cifra que dista considerablemente del objetivo proyectado de 700 mil. Esto arroja un promedio de menos de una escucha mensual por cada profesional del equipo.
Crisis interna y discrepancias por metas
Desde el Ministerio de Justicia justificaron la necesidad de un nuevo esquema operativo, sugiriendo incluso la eliminación de la retribución económica para algunos miembros. Esta postura fue el detonante de la renuncia masiva. La expresidenta de la instancia, Soledad Larraín, expuso sus discrepancias con la cartera liderada por Fernando Rabat:
El Ministerio ha levantado el tema de que fueron muy pocos testimonios, lo que la debilitó seriamente porque significó disminuir a la mitad los profesionales que teníamos a lo largo de todo el país. Hubo bastante diálogo donde nos plantearon una propuesta con la que estuvimos absolutamente en desacuerdo.
Por su parte, el excomisionado Matías Marchant cuestionó la visión del Ejecutivo, argumentando que evaluar el proceso bajo métricas de rendimiento administrativo ignora la naturaleza reparatoria de la comisión. A su juicio, el ministro y el subsecretario no ponderaron los elementos éticos y políticos en juego al momento de realizar su evaluación.
El futuro de la Comisión
A pesar de la fractura interna, sectores oficialistas han llamado a la calma. El diputado republicano Luis Fernando Sánchez respaldó la gestión del Gobierno del presidente Kast y afirmó que la continuidad de la comisión está garantizada. “En ningún caso se pone en peligro el funcionamiento de la comisión, que es de toda relevancia”, señaló el parlamentario.
Mientras el Ministerio de Justicia evita referirse públicamente a la controversia, se espera que sea Pedro Natho quien, al asumir su cargo, entregue los lineamientos sobre la reconfiguración del equipo. La gran duda que persiste es si el nuevo formato logrará agilizar la recolección de testimonios sin sacrificar la rigurosidad ética que exigen los exintegrantes.