El desplome del equipo de Messi
El Inter Miami vivió una jornada para el olvido en la MLS. En el marco del partido número 100 de Lionel Messi con el conjunto del sur de Florida, el equipo dejó escapar una ventaja de 3-0 y terminó cayendo 4-3 ante el Orlando City, prolongando así su racha sin victorias en su nuevo estadio.
Durante los primeros 45 minutos, el encuentro parecía sentenciado. Messi se lució con un gol y una asistencia, además de generar dos ocasiones claras que fueron bloqueadas por el portero canadiense Maxime Crepeau. Sin embargo, antes de irse al descanso, Martín Ojeda marcó el 1-3, un tanto que cambió el curso del partido y desconcertó a Dayne St. Claire.
Remontada y frustración en la cancha
Tras la reanudación, el Inter Miami sufrió un profundo bajón físico que fue aprovechado por la visita. Martín Ojeda firmó su doblete personal en el minuto 68 con un potente disparo de zurda. Poco después, en el minuto 78, el exjugador de Colo Colo, Maximiliano Falcón, cometió un error crucial al provocar un penal evitable tras una acción a balón parado, permitiendo que Ojeda igualara el marcador 3-3.
La situación desató la furia de Lionel Messi, quien mostró su descontento tanto con el cobro arbitral como con el rendimiento de sus propios compañeros, recibiendo una tarjeta amarilla en el proceso. El desastre se selló en el minuto 93: tras una habilitación de Ojeda, Tyrese Spicer marcó el 4-3 definitivo aprovechando los espacios defensivos.
El discurso de Messi en el vestuario
Tras el pitazo final, el jugador Ian Fray reveló detalles sobre la reacción del astro argentino al interior del plantel:
Nuestro capitán habló y nos soltó un buen discurso. Nos animó para el próximo partido y dijo que esto es inaceptable. Todos coincidimos: no debe repetirse.
Con este resultado, el Inter Miami queda bajo una presión evidente. La pregunta que ahora se hacen los aficionados es si el equipo logrará recuperar su forma física y corregir sus errores defensivos antes de su próximo compromiso, buscando dejar atrás este duro golpe en una temporada que no ha cumplido las expectativas en casa.