Un llamado a la clase política española
Yolanda Ramos, madre de Noelia Castillo, ha utilizado sus redes sociales para solicitar formalmente al líder del Partido Popular y de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, que impulse la derogación de la ley de eutanasia en España. El caso de Noelia, quien tenía 25 años al momento de su fallecimiento el pasado 26 de marzo, ha generado un profundo debate sobre los límites de esta normativa.
Noelia Castillo inició su camino para solicitar la muerte digna el 10 de julio de 2024. Pese a que su padre intentó recurrir a la justicia para frenar el proceso, alargando la situación durante meses, la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña terminó aprobando la petición hace pocas semanas. Según su madre, es imperativo que esta ley desaparezca para evitar que haya más casos similares al de su hija.
Cuestionamientos sobre el historial clínico y la enfermedad
Durante el video, Yolanda Ramos denunció que nunca tuvo acceso al historial clínico de Noelia, justificándose la institución en que la joven era mayor de edad. La madre cuestionó la aplicación de la ley al señalar que Noelia padecía enfermedades mentales, específicamente Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) y Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC). «Si una persona con enfermedad mental no puede decidir por sí sola, ¿cómo han podido permitir esto?», sentenció.
Ramos también criticó la argumentación estatal, señalando que la ley de eutanasia está destinada en teoría a enfermedades terminales, condición que, a su juicio, su hija no cumplía. Ante esta pérdida, la mujer ha expresado su intención de crear una fundación bajo el nombre de Noelia Castillo para brindar apoyo y velar por personas que enfrentan discapacidades y trastornos mentales, aunque admitió que actualmente no cuenta con los medios económicos necesarios para iniciar este proyecto.
El contexto traumático de Noelia Castillo
La vida de Noelia estuvo marcada por episodios de extrema vulnerabilidad. La joven quedó parapléjica tras intentar suicidarse al lanzarse desde un quinto piso, un hecho motivado por un historial de abusos y maltratos. Relató haber sufrido maltrato psicológico por parte de su abuela paterna y agresiones sexuales perpetradas por un exnovio y tres jóvenes adicionales, actos que no denunció en su momento por el impacto psicológico que le impidió proceder.
La compleja situación familiar, sumada al divorcio de sus padres, dejó a Noelia con una profunda sensación de soledad. En sus testimonios, la joven confesó que los últimos años de su vida fueron difíciles y que no se rodeó de buenas personas, lo que derivó en un sufrimiento constante. «No tengo ganas de nada; ni de salir, ni de comer, ni de hacer nada», confesaba sobre su falta de apetito y los dolores físicos crónicos en la espalda y piernas derivados de su paraplejia. Finalmente, expresó que siempre se sintió incomprendida y que nunca encontró la empatía necesaria en su entorno para enfrentar sus problemas de convivencia y salud mental.