La Provincia de Palena, en la región de Los Lagos, enfrenta una crisis de conectividad que preocupa gravemente a los trabajadores del transporte. Representantes del gremio de camioneros se reunieron recientemente con el delegado presidencial provincial, Marcelo Cifuentes, para exponer una serie de problemáticas que limitan su labor diaria y el desarrollo del territorio.
Entre los puntos críticos planteados por el sector, destacan el elevado costo de los combustibles, la complejidad logística del transporte marítimo a través de las barcazas y, particularmente, el precario estado de los caminos. Este último factor genera una especial incertidumbre ante la inminente llegada del invierno y las lluvias en la zona.
El dirigente del gremio del rodado, Jaime Asmussen, destacó la relevancia de este encuentro para establecer un canal de comunicación directo, aunque advirtió que los problemas estructurales siguen presentes. Según el representante, es urgente avanzar en una fiscalización más estricta y en soluciones concretas que no se limiten solo a buenas intenciones.
Agradecerle por escuchar, porque la verdad que hay muchos temas que nos complican aquí en la zona: el tema de barcazas, el tema de los caminos, que es un gran tema. Se nos aproxima el tiempo malo y la verdad que siempre tenemos problemas a veces, porque hay personajes que no hacen la pega.
Asmussen fue enfático al señalar la sensación de postergación que sienten los habitantes del sector frente a las autoridades centrales. «Hay gente que simplemente se trata de la provincia de Palena y como que nos miran como, no sé, territorio de segunda categoría y creo que no corresponde», declaró el dirigente, instando a las autoridades a trabajar en conjunto para ser parte de la solución.
Desde la Delegación Presidencial de Palena confirmaron que el diálogo se mantendrá abierto para canalizar las demandas del gremio. Asimismo, informaron que los equipos técnicos del Ministerio de Obras Públicas (MOP) ya trabajan en terreno evaluando las condiciones de las rutas críticas. La proyección para los próximos meses dependerá de la capacidad del Estado para ejecutar las mejoras viales antes de que las condiciones climáticas impidan las faenas de reparación.