Desde el pasado 23 de abril, el Hospital Claudio Vicuña de San Antonio vive una profunda crisis institucional. El foco del conflicto radica en la desvinculación de la exdirectora del establecimiento, Loreto Maturana Gatica, ordenada por el Servicio de Salud Valparaíso – San Antonio (SSVSA). El detonante, según trascendidos, fue la contratación de la exministra de Desarrollo Social, Jeannette Vega, para asumir como subdirectora médica del recinto.
El director (s) del servicio, Juan Castro, justificó la salida de Maturana citando una supuesta «pérdida de confianza», calificando el fichaje de Vega como un error político. Sin embargo, la exministra ha negado tajantemente cualquier irregularidad, asegurando que su llegada al hospital fue una gestión netamente técnica y solicitada por la propia exdirectora a finales de marzo.
La defensa de la exministra ante la crisis
En una reciente entrevista con La Tercera, Jeannette Vega detalló que, tras ser contactada por Maturana, informó de su decisión al subsecretario de Redes Asistenciales, Julio Montt, el 8 de abril. Según la exsubsecretaria de Salud Pública, este acto fue una «deferencia entre colegas», ya que ambos trabajaron juntos durante el primer gobierno de Michelle Bachelet. Según Vega, no hubo objeciones en ese momento.
Lo que vino después, la presión mediática, la exigencia de desvincularme, la remoción de la directora, fue una reacción política, no una objeción técnica ni legal.
La exministra enfatizó que el Hospital Claudio Vicuña es un recinto autogestionado y que la potestad de designar subdirectores médicos recae exclusivamente en la dirección del centro. «Es insólito que pretendan que los cargos de subdirectores médicos sean notificados al servicio. No obstante, yo notifiqué por escrito al doctor Montt y no hubo objeción», recalcó.
¿Abuso de autoridad o gestión administrativa?
Respecto al rol de Juan Castro, director del SSVSA, Vega fue tajante al señalar que si el directivo percibía una «connotación política» en su nombramiento, debió haberlo fiscalizado antes, dado que el servicio incluso procesó sus remuneraciones. Para la exministra, las críticas actuales son solo una táctica para amedrentar a la exdirectora.
La exsecretaria de Estado sostiene que Loreto Maturana fue removida tras negarse a cometer un acto que consideró ilegal. Calificó la desvinculación como un «abuso de autoridad» que pone en riesgo el sistema de Alta Dirección Pública.
Sobre la posibilidad de renunciar a su cargo, Vega fue enfática: «Si renuncio al hospital bajo presión política, sin causa legal, sin acto administrativo fundado, estoy validando lo que ocurre: que en Chile basta con organizar suficiente presión mediática y política para remover a un funcionario público». La exministra confirmó que permanecerá en el puesto confiando en que el sistema judicial revisará el debido proceso de la salida de Maturana, marcando un precedente para futuros cargos técnicos en la red pública.