El Maratón de Santiago 2026 dejó una postal que difícilmente se borrará de la memoria de los capitalinos. Elisabeth Osorio, conocida cariñosamente como “Ely”, una asesora del hogar de 64 años, se transformó en protagonista indiscutida al completar la distancia de los 42 kilómetros. Pese a llegar en la última posición, su historia de perseverancia movilizó a miles en redes sociales.
La deportista, quien reside en Bajos de Mena, se trasladó hasta el centro de la capital para enfrentar el desafío. Durante el recorrido, que le tomó un tiempo total de 7 horas, 18 minutos y 34 segundos, debió lidiar con un estado de salud complicado, pues corrió bajo los efectos de una gripe. “No pensé en abandonar la carrera. Yo soy tan tosuda… Creo que es mi talón de Aquiles. En lo que me comprometo, lo cumplo”, confesó en conversación con Expresso Bío Bío.
Una llegada épica bajo la mirada de Santiago
El momento en que Ely arribó a la meta frente al Palacio La Moneda fue particularmente emotivo, ya que la organización del evento ya se encontraba desmantelando los tótems e infraestructura de la carrera. Sin embargo, esto no empañó su logro personal. “Estoy congestionada todavía, pero con el corazón llenito. Yo no me esperaba ser tan premiada, a pesar de haber llegado última… Esto me la ganó”, relató.
Sobre el apoyo del público, que la recibió con aplausos mientras cruzaba el tramo final, comentó: “Todos aplaudían. En el restaurant, llegando a la Alameda, todos estaban de pie aplaudiendo. Algo que me ayudó mucho fue tener la mente fría: nunca me agobié”. Para Osorio, quien comenzó a entrenar a los 55 años, este hito representa mucho más que una medalla.
La lección de Ely: ¿Es la edad un límite para el deporte?
La historia de Elisabeth Osorio derriba mitos sobre el inicio tardío en el running. Al no pertenecer a ningún team oficial, la corredora explica que su preparación ha sido autodidacta. “He ido formando callos en el camino; uno va conociendo su cuerpo… No es necesario pertenecer a un team, uno puede hacerlo manteniendo una buena elongación, ejercitándose. Hoy YouTube tiene un montón de información que ayuda”, explicó.
Respecto a su visión sobre la edad en el deporte, fue enfática: “La edad no importa cuando uno comienza, lo que importa es mantenerse activo, con ganas de vivir, de seguir respirando, de no ser una carga para el resto de su familia… Esto es salud para mí”. Ely cierra esta experiencia con la convicción de haber cumplido un propósito mayor: “A lo mejor fui última, pero gané más de los que ganaron la Maratón. Yo gané muchos corazones”. Actualmente, la corredora sigue recibiendo el cariño de la comunidad, marcando un precedente para los deportistas amateur que buscan superar sus propios límites más allá de los cronómetros oficiales.